Ayer una nueva fuerza social confirmó lo que llamaron “Frente Amplio Democrático” un movimiento que rechaza la aprobación de una eventual Reforma Electoral por considerar que representa un riesgo para la estabilidad nacional.
La eliminación de la figura de militantes plurinominales y el recorte de recursos para que el Instituto Nacional Electoral (INE) que contempla hasta hoy la idea del nuevo sistema electoral mexicano, ha generado un sin fin de comentarios, entre ellos, que el partido en el poder busca ser una única fuerza política en México.
¿Qué dice el nuevo Frente Amplio en contra de la Reforma Electoral?
El Frente rechaza descalificaciones personales y subraya que su llamado busca
abrir un diálogo plural antes de cualquier reforma electoral.
Ciudadanas y ciudadanos advierten que modificar la representación proporcional y debilitar al INe pondría en riesgo el equilibrio democrático.
La organización celebraría que se pospusiera la iniciativa y propone una discusión pública, informada y responsable sobre el sistema electoral.
El Frente Amplio Democrático responde a las declaraciones realizadas esta mañana por la Presidenta Claudia Sheinbaum, relativas al manifiesto firmado por cerca de 500 ciudadanas y ciudadanos preocupados por el rumbo de una eventual reforma político-electoral.
En primer término, reiteramos que el manifiesto no prejuzga ni descalifica una iniciativa inexistente. Parte de hechos públicos y verificables: desde el 24 de junio de 2025, la propia Presidenta ha señalado que su propuesta de reforma electoral tendría tres ejes centrales: la reducción del presupuesto del INE, el recorte al financiamiento público de los partidos políticos y la modificación o eliminación de la representación proporcional.
Estos planteamientos justifican una discusión pública anticipada, responsable y bien informada. Nuestra preocupación no es retórica ni partidista. Debilitar o eliminar la representación proporcional significaría un retroceso en la pluralidad política y podría constitucionalizar esquemas de sobrerrepresentación que creíamos superados tras décadas de lucha democrática. Debilitar la estructura desconcentrada del INE, así como de los OPLEs, elegir Consejerías electorales y debilitar el control del desvío de recursos públicos para fines electorales no abona en absoluto a elecciones equitativas y auténticas. Justo por todo ello es que exigimos que se transparenten los términos de la iniciativa presidencial anunciada.
Defender el pluralismo y los equilibrios constitucionales no es oponerse al pueblo, sino garantizar que todas las voces estén representadas. En eso consiste la democracia constitucional por la que preguntó la Jefa del Ejecutivo.