La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU ha documentado que los carteles mexicanos realizan operaciones activas en al menos 3 distintos continentes; esto después de que fueran interceptadas 3 toneladas de un precursor químico, que es capaz de producir hasta 3.3 toneladas de fentanilo; dejando en evidencia la magnitud del fenómeno que las Naciones Unidas reportó en su Informe del 2025 sobre las drogas.
Este mismo organismo público dicho informe en febrero, donde logró trazar un mapa sin precedentes del crimen organizado de origen mexicano; y en donde las redes identificadas no solo se limitan al tráfico fronterizo, pues también abarca actividades como la producción de drogas sintéticas, la instalación de laboratorios en el extranjero y la formación de alianzas con estructuras criminales locales en América central, América del Sur y Europa.
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU, identificó específicamente al Cartel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación como los actores directos en la desestabilización de Honduras; pues dicho el informe señala que ambas organizaciones que tienen sus bases en México, colaboraron con pandillas locales como la Mara Salvatrucha y el Barrio 18; además de operar en conjunto con el Tren de Aragua venezolano y el Clan del Golfo colombiano.
Por un lado, la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación en territorio hondureno dejó huella en concreto el 23 de mayo, pues 5 agentes de la División Anti-Pandillas de Honduras, murieron durante un operativo en el norte del país, en donde las autoridades le atribuyeron el ataque a una estructura del narcotráfico encabezada por el hondureno Haber Argueta quien a su vez fue señalado por sus presuntos vínculos con la organización mexicana.
Mientras que en el extremo sur del continente, en Chile y con fecha de Enero del 2025; se registró la mayor incautación de metanfetamina de su historia, pues se incautaron 844 kilogramos, en conjunto con varios de sus precursores químicos; esta operación desarticuló una organización criminal con base en México, que ya había fijado como objetivo principal la región de O’Higgins para instalar un laboratorio de conversión a gran escala de metanfetamina cristalina.
Y Europa, tampoco se libró de los carteles mexicanos, pues en Junio de 2024; las autoridades francesas desmantelaron el primer laboratorio de metanfetamina a gran escala descubierto en la región; en donde las investigaciones posteriores establecieron vínculos directos entre la red responsable y el Cártel de Sinaloa en colaboración con grupos delictivos de Bélgica, España y Países Bajos.
Por su parte, la DEA informó a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU, que todo el fentanilo disponible en los Estados Unidos proviene de organizaciones delictivas transnacionales con sede en México.
Ante este escenario, el Gobierno Mexicano ha tenido que modificar en dos ocasiones en menos de un año; el artículo 19 de su Constitución, con el fin de ampliar el catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa; estas reformas incluyeron a extorsión y los delitos relacionados con la producción, distribución, importación, exportación y almacenamiento de precursores químicos, drogas sintéticas, fentanilo y sus derivados; así como también se reforzaron las sanciones en contra la fabricación, distribución y venta no autorizada de sustancias tóxicas.