Durante el 25 de marzo, el país de Oriente Medio recibió el plan propuesto por el presidente de Estados Unidos (EE. UU.), el cual está compuesto por 15 puntos que buscan dar fin a la escalada militar entre ambos países y el aliado del país de Norteamérica, Israel.
El plan fue enviado a través de funcionarios de Islamabad, Pakistán, pues, de acuerdo con la información, este país podría desempeñarse como mediador del conflicto armado debido a sus “buenas relaciones” con el gobierno iraní y el estadounidense, además de sus contactos estratégicos en la región.
La propuesta llegó a Oriente Medio mientras EE. UU. planea desplegar tropas norteamericanas en la región y continúan ataques cruzados entre Irán e Israel. De acuerdo con funcionarios paquistaníes, la iniciativa estadounidense es un “acuerdo integral” que busca sentar bases para el alto el fuego durante 30 días, mientras se negocia un acuerdo.
Los funcionarios de Pakistán aseguraron que el plan de Trump incluye distintas exigencias en cuanto a temas de seguridad, reducción de capacidad militar y nuclear de Irán. De acuerdo con informes, entre los principales puntos se encuentran:
Un alto al fuego temporal y la organización de conversaciones, posiblemente en Pakistán, en las que exista mediación internacional.
Desmantelamiento de instalaciones nucleares en Natanz, Isfahán y Fordow. Compromiso permanente del gobierno iraní de no desarrollar armas nucleares. Fin del enriquecimiento de uranio en el país, además de supervisión internacional de la infraestructura nuclear.
Control del alcance y número de misiles iraníes. A su vez, restricciones al suministro de armamento a aliados de Irán.
Asegurar la seguridad regional, con el fin del apoyo iraní a milicias y grupos armados regionales. Cese de ataques contra infraestructuras energéticas en Medio Oriente y, sobre todo, la apertura del estrecho de Ormuz.
Además, el país norteamericano propuso levantar las sanciones económicas estadounidenses e internacionales impuestas a Irán. Planteó la eliminación del mecanismo de la ONU que permite reimponer sanciones y presentó un apoyo estadounidense al desarrollo de energía nuclear civil en Irán.
Ante los 15 puntos del acuerdo, Irán lo tildó de excesivo y planteó sus propias demandas para acabar con el conflicto armado. Masoud Pezeshkian, presidente iraní, aseguró que la única forma de tener un alto al fuego es con el reconocimiento de derechos iraníes y medidas que garanticen que no habrá otras agresiones.
Entre las demandas de Irán se incluyen las garantías de seguridad y reconocimiento de derechos estratégicos de la defensa iraní, el pago de reparaciones por los daños causados por la guerra y el levantamiento de sanciones económicas. También el cierre de bases militares estadounidenses en la región y el establecimiento de un mecanismo legal que formalice el control de Irán en el estrecho de Ormuz sobre el tránsito marítimo.
Por otro lado, Irán reiteró su postura sobre no negociar su programa de misiles ni el retiro de su apoyo a aliados regionales. De acuerdo con información de funcionarios paquistaníes, las posibilidades de negociación entre ambos países se ven conflictuadas debido a la desconfianza iraní hacia la Casa Blanca.
Otro de los actores que se encuentra en duda sobre el plan estadounidense es su aliado, Israel, pues ha asegurado que continuará con la presión militar hacia Irán, a pesar de que el presidente Donald Trump aseguró que el gobierno norteamericano ya había sostenido conversaciones con líderes iraníes.
Además de Pakistán, se especuló que Egipto y Turquía podrían fungir como mediadores durante las conversaciones planteadas en el acuerdo, por lo que intentan organizar una reunión presencial entre representantes estadounidenses e iraníes para empezar con las negociaciones.