El 31 de marzo, un comité federal de Estados Unidos (EE.UU.), apodado como el “Escuadrón de Dios” (God Squad), votó por unanimidad a favor de eximir a empresas de perforación de petróleo y gas de la obligación de proteger el medio ambiente en el Golfo de México. La ley que permanecía vigente desde hace décadas estaba destinada a proteger a especies en peligro de extinción como ballenas, tortugas marinas y aves de la zona. La reunión del Comité de Especies en Peligro de Extinción, o “Escuadrón de Dios”, fue la primera que se convocó en los últimos 30 años. Se afirmó que este era el último esfuerzo del presidente Donald Trump para ponerle un alto a las medidas que, a su consideración, frenan la producción energética de Estados Unidos. Se espera que, por medio del Comité, se flexibilicen las regulaciones, a pesar de ignorar las protecciones en el Golfo. Los miembros del Comité afirmaron que estuvieron a favor de la medida, pues Pete Hegseth, secretario de Defensa, así lo había solicitado. Durante la sesión del comité, Hegseth declaró que había solicitado la exención de la ley, pues ésta atentaba contra las actividades petroleras y gasísticas en el Golfo de México. De acuerdo con la Ley de Especies en Peligro de Extinción, se permiten exenciones si el secretario de Defensa considera que existen razones de seguridad nacional. Anteriormente, esta disposición nunca había sido usada. Además, el abogado del grupo ecologista Earthjustice, Steve Mashuda, aseguró que no existen pruebas de que la ley limite de alguna manera las actividades petroleras y gasísticas en el Golfo. Entre las especies que podrían ser afectadas por la exención de la ley se encuentra la ballena de Rice, la cual habita solo en el Golfo de México y que únicamente cuenta con 50 ejemplares, por lo que está considerada como una especie en peligro crítico de extinción. Esta especie ha sido objeto de litigios relacionados con la exploración de petróleo en su hábitat, pues se determinó que las colisiones con buques relacionados a perforaciones probablemente amenacen de manera definida la existencia de la ballena de Rice. Ana Pascual, responsable de campaña de los océanos de Greenpeace, calificó como “indignante” que la administración de Trump haya decidido revivir al “Escuadrón de Dios” para “... legalizar la extinción de especies en peligro de extinción”. Dijo que es “extremadamente alarmante” el potencial que tiene el Comité para revertir uno de los principios fundamentales de la Ley de Especies en Peligro, pues durante décadas esta ha sido una de las herramientas más poderosas en el mundo para prevenir extinciones de especies animales. Ana Pascual explicó que el principio fundamental de la ley era que, si un proyecto implicaba la desaparición de una especie, entonces no se llevaría a cabo. Sin embargo, esta exención responde al deseo de Trump, quien desde el inicio de su segunda administración fijó como objetivo central la expansión del país en la industria de perforación y explotación de hidrocarburos. Además, revirtió distintas políticas ambientales impuestas por el expresidente Joe Biden, entre ellas los incentivos a vehículos eléctricos. La administración de Donald Trump ha calificado el cambio climático como un “bulo verde” y, en distintas ocasiones, ha negado sus efectos. Ante esto, convocó al Escuadrón de Dios, el cual cuenta con la potestad de revertir protecciones a plantas y animales, pues su función es evaluar si algunos proyectos económicos de EE.UU. pueden continuar a pesar de que atenten contra especies protegidas. El Comité de Especies en Peligro de Extinción, o “Escuadrón de Dios”, está formado por funcionarios de alto rango en la administración de Trump. Está encabezado por Doug Burgum, secretario del Interior; Brooke Rollins, secretaria de Agricultura; Daniel Driscoll, secretario del Ejército; Stephen Miran, presidente del Consejo de Asesores Económicos; Lee Zeldin, administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA); y Neil Jacobs, administrador de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). La decisión del Comité tiene como antecedente que, el pasado 13 de marzo, la Oficina de Gestión de Energía Oceánica aprobó un proyecto valorado en 5 millones de dólares para la perforación de aguas profundas en el Golfo. Estas decisiones marcaron un hito en la política ambientalista de Estados Unidos, pues es la primera vez en tres décadas que se acude al “Escuadrón de Dios”.