La Casa Blanca emitió un reporte elaborado por la Oficina de Comercio y Manufactura en el que señala que alrededor de cuarenta países, entre ellos México, sirven como plataforma de reenvió para mercancías procedentes de China hacia Estados Unidos. De acuerdo con el documento, este esquema de transbordo tiene como finalidad evadir los aranceles impuestos por la administración norteamericana a los productos del país asiático.
En el informe, el gobierno de Washington ubicó a México y Canadá dentro del grupo denominado como principales facilitadores comerciales. Según lo expuesto en el reporte, diversas empresas realizan procesos de empaquetado o ensamblaje secundario en territorio mexicano para modificar la declaración de origen de los bienes antes de enviarlos al mercado estadounidense.
Las autoridades norteamericanas señalaron que esta práctica permite obtener de forma indebida las preferencias arancelarias del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Según los datos del informe, la evasión de impuestos aduaneros mediante la alteración del país de origen genera una reducción en la recaudación fiscal de Estados Unidos estimada entre 19 mil y 26 mil millones de dólares al año.
El asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, afirmó que las empresas involucradas utilizan rutas logísticas internacionales para enviar insumos como plásticos, aluminio y componentes mecánicos. El funcionario detalló que esta triangulación afecta de forma directa la actividad manufacturera y la generación de puestos de trabajo en diversas ciudades industriales del territorio estadounidense.
La clasificación presentada en el documento gubernamental organiza a las naciones participantes en tres niveles según su capacidad industrial. México se ubica en la primera categoría junto con la Unión Europea, Japón, India, Corea del Sur y Taiwán, mientras que países de Asia y Sudamérica integran los niveles siguientes debido a sus facilidades en zonas francas.
Por último, los cálculos de la administración estadounidense indican que cerca de 67 mil millones de dólares en mercancías de origen chino han transitado mediante estos esquemas. El informe precisa que los monitoreos sobre el flujo de bienes continuarán aplicándose en los principales centros de distribución fronterizos para detectar irregularidades en los registros de importación.