Cientos de estudiantes de preparatoria y universidad protagonizaron el viernes 30 de enero una serie de protestas simultáneas en distintos puntos de Texas para manifestarse en contra de las recientes operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), las cuales han intensificado las detenciones de personas migrantes en la región.
Las movilizaciones se registraron principalmente en la ciudad de Austin. En la preparatoria Crockett, ubicada al sur de la capital texana, cientos de alumnos abandonaron sus clases entre las 10:40 y las 11:40 de la mañana para concentrarse a las afueras del plantel. Al mismo tiempo, se llevaron a cabo protestas en la preparatoria McCallum y en el campus Highland del Austin Community College.
De manera paralela, estudiantes de la Universidad de Texas organizaron una marcha que partió desde la Torre de la universidad y avanzó hasta el Capitolio estatal, donde exigieron el cese de las redadas migratorias, la protección de las familias inmigrantes y el respeto a los derechos humanos.
Las protestas se detonaron tras una reciente redada del ICE en un sitio de construcción en Odessa, Texas, donde agentes federales detuvieron a varios trabajadores, lo que generó temor e indignación en distintas comunidades del estado. Estudiantes señalaron que este operativo fue el punto de quiebre para decidir salir a manifestarse, ante el miedo constante de que familiares, amigos o vecinos puedan ser detenidos.
“Estamos aquí porque muchos de nosotros vivimos con el temor de que nuestras familias sean separadas. No podemos seguir en clase como si nada estuviera pasando” expresó una estudiante de la preparatoria Crockett. Otro manifestante señaló: “No somos criminales, somos estudiantes defendiendo a nuestras comunidades. Estas redadas están destruyendo hogares”.
Durante la jornada, los jóvenes portaron pancartas, corearon consignas y caminaron por las principales calles del centro de Austin, generando una amplia movilización estudiantil que llamó la atención de autoridades y ciudadanos.
Tras la difusión de videos en redes sociales donde se observaba a patrullas del distrito escolar acompañando a los estudiantes durante las manifestaciones, el gobernador de Texas, Greg Abbott, exigió una investigación formal. A través de un pronunciamiento dirigido al Comisionado de Educación de Texas, Mike Morath, Abbott, solicitó revisar el actuar del Austin Independent School District (AISD).
“El AISD recibe dinero de los contribuyentes para enseñar las materias requeridas por el estado, no para ayudar a los estudiantes a faltar a la escuela para protestar” escribió Abbott. “Nuestras escuelas están para educar a nuestros hijos, no para el adoctrinamiento político”.
Las declaraciones del gobernador generaron polémica al reavivar el debate sobre la libertad de expresión estudiantil y el papel de las instituciones educativas en temas sociales. Para diversos sectores, las movilizaciones reflejan la preocupación real de una generación que se siente directamente afectada por las políticas migratorias.
En respuesta, el superintendente del AISD, Matias Segura defendió la actuación del distrito y aseguró que la prioridad fue proteger la integridad de los alumnos. “Durante la jornada escolar, nuestros estudiantes son nuestra responsabilidad y estamos comprometidos con su seguridad, sin importar si se encuentran dentro o fuera del campus” declaró. “Por esa razón, nuestros administradores y la policía del distrito permanecieron con ellos durante las actividades de protesta”.
Estas protestas se suman a una ola de manifestaciones estudiantiles que han surgido en distintas ciudades de Estados Unidos en rechazo al endurecimiento de las políticas migratorias. En semanas recientes, jóvenes de California, Arizona y Nueva York también han organizado marchas y paros simbólicos para exigir un trato digno para las personas migrantes.
La movilización en Austin confirma el creciente papel de los estudiantes como una voz activa dentro del debate nacional sobre migración, derechos humanos y justicia social, en un contexto marcado por el incremento de operativos del ICE y la tensión política en torno al tema.