Desde la captura del exdictador venezolano Nicolás Maduro, la relación entre Estados Unidos y Venezuela ha tenido importantes avances para restaurar su colaboración, interrumpida en 2019 durante la primera administración de Donald Trump.
El primero de abril se anunció que el Gobierno de Estados Unidos ha levantado las sanciones impuestas a Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela. El nombre de Rodríguez fue eliminado de la “Lista de Nacionales Especialmente Designados” de Estados Unidos, de acuerdo con una publicación del sitio web de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.
De acuerdo con la información, Rodríguez fue incluida en la lista en septiembre de 2018 por corrupción y violación de derechos humanos. El Gobierno de Estados Unidos la señaló de desempeñar un papel clave en la debilitación de instituciones democráticas de Venezuela; fue sancionada por ser parte del círculo cercano de Maduro y ayudar a mantener su autoritarismo, además de enriquecerse a expensas del pueblo venezolano.
Debido a esto, sus activos en Estados Unidos permanecieron bloqueados durante ocho años. Además, se tenía prohibido que ciudadanos o empresas estadounidenses realizaran transacciones con ella.
La decisión de levantar las sanciones contra Delcy Rodríguez es uno de los resultados de la negociación por fases que han llevado ambos países desde que tropas estadounidenses entraron a Venezuela para detener a Nicolás Maduro.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. emitió al menos 12 licencias que autorizaron de manera progresiva la reactivación de sectores enteros de la economía venezolana bajo la supervisión del país norteamericano. El 13 de marzo se levantaron las restricciones al sector energético y petroquímico. Además, se autorizaron transacciones con el sector minero, incluido el oro. Por otro lado, el 30 de marzo la Embajada de Estados Unidos en Caracas reanudó oficialmente sus actividades, lo que puso fin a la ruptura diplomática iniciada en 2019.
Como respuesta a las medidas de Estados Unidos, Rodríguez también hizo cambios dentro de la política venezolana. Depuró mandos militares para que se alinearan con los intereses de Estados Unidos, reabrió la industria de hidrocarburos y promulgó una ley de amnistía para liberar a presos políticos de la dictadura de Nicolás Maduro.
Entre los cambios, destituyó a Vladimir Padrino López de su cargo en el Ministerio de Defensa. Padrino López estuvo al frente de la dependencia durante más de once años y se encargó de eliminar organismos vinculados al chavismo.
Por su parte, el presidente Donald Trump calificó a Venezuela como un “verdadero socio” debido a su colaboración en la producción y venta de petróleo. Detalló que los trabajos de la administración estadounidense y venezolana ahora son “codo a codo”. Destacó que se está entendiendo “de maravilla” con la mandataria venezolana y subrayó que las reservas de petróleo del país latinoamericano son las segundas más grandes del planeta, después de las de Estados Unidos.
Además, habló sobre el establecimiento de un marco legal para que empresas del país norteamericano comiencen a participar en la comercialización del hidrocarburo venezolano. Sin embargo, el Departamento del Tesoro de EE.UU. mantiene bajo control los ingresos por la venta de crudo, pues las cuentas a las que se depositan son supervisadas por autoridades estadounidenses.
Ante el levantamiento de sus sanciones, Delcy Rodríguez publicó un mensaje en su cuenta de X en el que mencionó que este era un paso en la dirección de la “normalización y fortalecimiento” de la colaboración entre ambos países. Llamó a que Estados Unidos levantara todas las sanciones impuestas en contra de Venezuela y destacó que esas decisiones beneficiarán a los pueblos venezolano y estadounidense.