La inseguridad volvió a quedar exhibida en México luego de que el periodista deportivo Fernando Vargas fuera víctima de un asalto a mano armada mientras realizaba una transmisión en vivo desde la ciudad de Cuernavaca, Morelos, para un programa especializado en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP). El hecho ocurrió la noche del martes 19 de mayo y rápidamente se viralizó en redes sociales debido a la crudeza de las imágenes.
De acuerdo con los primeros reportes, Vargas participaba en un enlace remoto desde el interior de su automóvil para hablar sobre los playoffs de la liga femenil cuando, de manera repentina, un sujeto abrió la puerta del vehículo y lo obligó a descender bajo amenazas con arma de fuego. Durante la transmisión se alcanzó a observar el momento de tensión que vivió el comunicador, mientras desde el estudio sus compañeros únicamente podían presenciar el atraco sin posibilidad de intervenir.
Según la información difundida, uno de los delincuentes habría cortado cartucho para intimidar al periodista y obligarlo a entregar sus pertenencias, incluido el automóvil en el que se encontraba. El incidente provocó momentos de angustia entre los conductores del programa y los espectadores que seguían la transmisión en vivo.
Minutos después del asalto, Fernando Vargas logró recibir apoyo de elementos de la Guardia Nacional, quienes lo auxiliaron tras el robo. Posteriormente, el periodista pudo comunicarse con sus familiares y allegados para informar que se encontraba fuera de peligro, aunque visiblemente afectado por la experiencia.
El video del asalto comenzó a circular rápidamente en distintas plataformas digitales, donde usuarios manifestaron indignación por la situación de violencia e inseguridad que se vive en diversas regiones del país. Incluso, algunos internautas difundieron capturas de pantalla
donde presuntamente se aprecia parte del rostro de los responsables, exigiendo a las autoridades una pronta investigación y castigo para los agresores.
El caso también abrió nuevamente el debate sobre los riesgos que enfrentan periodistas y comunicadores durante su labor diaria, especialmente cuando realizan coberturas en la vía pública o transmisiones en tiempo real. Aunque en esta ocasión el ataque estuvo relacionado con un robo, el hecho encendió las alertas sobre la vulnerabilidad en la que trabajan muchos profesionales de los medios en México.