El actor y director mexicano Diego Luna volvió a brillar en el escenario internacional tras presentar su nueva película Ceniza en la boca en el prestigioso Festival de Cannes, donde recibió una ovación de aproximadamente cinco minutos durante su estreno mundial. La cinta, basada en la novela homónima de la escritora mexicana Brenda Navarro, fue proyectada dentro de la sección Proyecciones Especiales del festival y rápidamente se convirtió en uno de los títulos latinoamericanos más comentados del certamen.
La película marca el regreso de Luna como director a Cannes, luego de haber presentado Abel en 2010. En esta ocasión, el cineasta llevó a la Riviera Francesa una historia profundamente humana sobre migración, racismo, desarraigo y relaciones familiares fracturadas por la distancia.
Ceniza en la boca, conocida internacionalmente como Ashes, sigue la vida de Lucila, una joven mexicana que viaja junto a su hermano menor a España para reencontrarse con su madre después de años separados. Sin embargo, el sueño de una nueva vida pronto se transforma en una realidad marcada por precariedad, discriminación y conflictos emocionales. La historia se desarrolla entre México, Madrid y Barcelona, mostrando el impacto emocional de la migración en las familias.
Durante la premiere estuvieron presentes figuras cercanas al director como Gael García Bernal, Alfonso Cuarón y Marina de Tavira, quienes acompañaron al mexicano en uno de los momentos más emotivos de su carrera. El delegado general del festival, Thierry Frémaux, elogió el trabajo de Luna y aseguró que la película permaneció en la mente del comité de selección desde las primeras proyecciones internas.
En conferencia de prensa, Diego Luna confesó que el proyecto también tuvo un impacto personal en su vida, pues lo llevó a reflexionar sobre la paternidad y las ausencias familiares. “Es un recordatorio del padre que no quiero ser”, expresó el cineasta al hablar sobre el significado emocional de la historia.
La cinta cuenta con actuaciones de Adriana Paz y Anna Díaz, además de una producción realizada entre México y España. Asimismo, se confirmó que Netflix adquirió los derechos de distribución para Latinoamérica y España, por lo que llegará posteriormente a la plataforma de streaming, aunque todavía no existe una fecha oficial de estreno comercial.
Con esta presentación, Diego Luna reafirma su lugar como una de las voces más importantes del cine mexicano contemporáneo, llevando a Cannes una historia íntima y socialmente poderosa que conectó de inmediato con el público internacional.