Con la captura de Nicolás Maduro, ahora Donald Trump parece tener una aliada: Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela.
Lo que comenzó con discursos fuertes desde el gobierno venezolano contra el republicano, poco a poco fue disminuyendo de intensidad, al grado que la cúpula principal de poder en el país sudamericano aceptó a regañadientes, tratar con su petróleo los intereses de Estados Unidos de hacerse de este recurso.
Después de 11 días de la incursión militar estadounidense en Venezuela, Donald Trump, dio a conocer que mantuvo una larga conversación con la presidenta interina Delcy Rodríguez. Dijo que actualmente la relación con el país sudamericano es buena y calificó a la actual mandataria como “una mujer estupenda”.
Por su parte, Delcy Rodríguez calificó la charla con Trump como productiva y cortés, desarrollada en un marco de respeto mutuo. En un tono sobrio, dijo que abordaron una agenda de trabajo bilateral en beneficio de los pueblos, así como de asuntos pendientes en la relación entre los gobiernos.
Pero en la misma conferencia ofrecida por Donald Trump desde la Oficina Oval, se habló sobre la detención de un filtrador de las operaciones del presidente en Venezuela. Aunque se desconoce la identidad del sujeto, las declaraciones se producen tras la detención de Aurelio Luis Pérez-Lugones, contratista del gobierno.
Horas más tarde de que se dio a conocer la llamada de Trump y Rodríguez, se llevó a cabo una votación en el Senado de EU para emitir una resolución de "poderes de guerra" relacionada con las acciones militares del republicano en Venezuela, la cual se colocó en un empate de 50 votos a favor y 50 en contra. Por este motivo, en su calidad de presidente del Senado, JD Vance acudió al Capitolio para romper el empate.
¿Qué sucedió después?. Al día siguiente, el Departamento de Defensa de Estados Unidos confiscó un buque petrolero vinculado a Venezuela en el Caribe. Esto ocurrió gracias a una operación coordinada poco antes del amanecer. La acción tuvo como objetivo el petrolero Verónica, que fue interceptado sin incidentes. Este buque fue el más reciente en desafiar la cuarentena impuesta por el gobierno estadounidense a barcos sancionados en la región, lo que, para la óptica estadounidenses, mejora el control sobre la actividad ilícita.
Otro tema pendiente es el de las excarcelaciones de presos políticos. Al respecto, Delcy Rodríguez, informó que se mantiene abierto el proceso por lo que no se puede hablar de una liberación total. Aunque aclaró que del proceso están excluidas personas acusadas de homicidio y narcotráfico.