El pasado domingo 1 de noviembre se reportó la caída de un jet privado en un barrio del condado de Palm Beach, al sur de Florida. El incidente cobró la vida de nueve personas que viajaban en la aeronave, entre ellas Anita María Cetina, una joven colombiana de 23 años que, de acuerdo con la información difundida, trabajaba como niñera para la familia del empresario Adam Robinson.
La aeronave en la que viajaban Adam Robinson, su esposa, sus dos hijos, Anita María Cetina, dos amigos de la familia, el piloto y la copiloto partió del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, y tenía como destino el Aeropuerto de North Eleuthera, en Bahamas. El vuelo era operado por Aurora Aviation, que comercializa sus servicios como Upper Jets, bajo la Parte 135 de la Administración Federal de Aviación (FAA), marco legal de los vuelos chárter comerciales en Estados Unidos.
El incidente, que dejó un saldo de nueve fallecidos, ocurrió a las 12:51 horas del este, cuando el jet privado cayó sobre el pavimento y provocó un cráter en el lugar. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte y la FAA investigan las causas del desplome.
La joven de 23 años abordó el pasado domingo el avión privado que trasladaría a la familia Robinson, a sus amigos y a ella de Texas a las Bahamas; sin embargo, horas después se estrelló cerca de una zona residencial de Palm Beach, en Florida.
Anita María Cetina era originaria de Colombia y trabajaba como niñera de Emma y Charlie Robinson, quienes también perdieron la vida en el accidente. De acuerdo con la información difundida, su labor consistía en el acompañamiento y cuidado de los dos menores, con quienes además ya había desarrollado una relación cercana.
Los familiares de las víctimas compartieron un comunicado a través de sus redes sociales en el que señalaron que, debido a la labor de la joven como niñera, Anita María se había convertido en una parte de la familia Robinson.
“Cuidó de Emma y Charlie con ternura y devoción, y era verdaderamente parte de la familia. Ella nos enseñó un legado de amor y devoción incondicional”, escribieron los familiares de las víctimas en su comunicado.
Entre las víctimas de la caída del jet privado se encuentran Adam Robinson, un empresario tecnológico, fundador y director ejecutivo de diversas compañías, y su esposa, Helen Sharp. Además, viajaban con sus hijos Emma, de 4 años de edad, y Charlie Robinson, de 2 años.
En el vuelo que se dirigía hacia las Bahamas también se encontraban a bordo Rachel Reed y Charmi Fehr, quienes fueron identificados como amigos de la familia Robinson, así como Jeffrey Gregory, piloto de la aeronave de 55 años, y Nathalia Gadelha Filgueiras, copiloto de 20 años.