Eileen Wang, exalcaldesa de Arcadia, al sur de California, Estados Unidos, renunció a su cargo después de declararse culpable de actuar como agente ilegal secreta de China. La funcionaria había sido acusada en abril por el Departamento de Justicia (DOJ) del país de promover propaganda favorable al país asiático.
De acuerdo con el DOJ, Wang cumplió con instrucciones de funcionarios chinos, como compartir artículos favorables a Beijing, sin previa autorización del gobierno de Estados Unidos, como lo estipula la ley. Dominic Lazzaretto indicó que las investigaciones se refieren a conductas individuales y que no están involucradas ni las finanzas ni el personal de la dependencia de gobierno para la que trabajaba.
En su proceso judicial, la mujer se declaró culpable de recibir instrucciones de funcionarios de China. De acuerdo con las leyes estadounidenses, la pena por este tipo de delito podría alcanzar un máximo de 10 años en una prisión federal.
Los abogados de la exalcaldesa comunicaron que la exfuncionaria reconoció la gravedad del delito que cometió y asumió su responsabilidad por lo que ella llamó “errores personales del pasado”. Mencionaron que Wang ofreció una disculpa y dijo que “su amor y devoción por la comunidad de Arcadia no han cambiado ni han flaqueado”.
En su declaración de culpabilidad, Wang explicó que, junto con su colega Yaoning Sun, trabajaron para China desde finales de 2020, antes de que asumiera su cargo como alcaldesa. Dijo que promovían los intereses de la república asiática mediante la difusión de propaganda a su favor.
Wang y Sun eran los operadores del medio de comunicación U.S. News Center, el cual es un sitio de noticias dirigido a la comunidad de estadounidenses con raíces chinas, en el que publicaban contenido que beneficiaba la imagen de China.
De acuerdo con la información, en ese entonces Wang y Sun se encontraban comprometidos; la relación entre ambos terminó en 2024. Wang declaró que su confianza y amor habían sido depositados en una persona incorrecta, pues aseguró que el hombre “la desvió del camino”.
Se dio a conocer que Wang también sostuvo conversaciones con John Chen, quien igualmente se declaró culpable de actuar como agente secreto del gobierno de la República Popular China.
Durante el proceso de Wang, el DOJ puso de ejemplo que, en el pasado, un funcionario chino le mandó un artículo redactado a través de una aplicación de mensajería instantánea, en el que se negaban las acusaciones de trabajo forzado en la provincia de Xinjiang, China. A pocos minutos de recibir el texto, Wang lo publicó en U.S. News Center.