El Gobierno de Daniel Noboa ordenó intensificar las acciones contra el narcoterrorismo en Ecuador, al establecer la captura prioritaria de integrantes de grupos criminales, incluso bajo la consigna de ser detenidos “vivos o muertos”, en el marco de la actual ofensiva de seguridad desplegada en el país.
La medida forma parte de la estrategia del Ejecutivo para hacer frente a la creciente violencia atribuida al crimen organizado, que en los últimos meses ha escalado en diversas regiones del territorio ecuatoriano. De acuerdo con autoridades gubernamentales, el objetivo central es desarticular estructuras vinculadas al narcotráfico y restablecer el orden en las zonas más afectadas.
El anuncio se da en medio del estado de excepción y del conflicto armado interno declarado por el Gobierno, que ha permitido la intervención directa de fuerzas militares en tareas de seguridad pública. En este contexto, las fuerzas del orden han recibido instrucciones de intensificar operativos, labores de inteligencia y acciones coordinadas para ubicar y neutralizar a objetivos considerados de alto riesgo.
Fuentes oficiales indicaron que las capturas prioritarias están dirigidas a cabecillas y operadores clave de organizaciones delictivas, señalados por su participación en delitos como extorsión, secuestro, homicidio y tráfico de drogas. Estas acciones, señalaron, buscan debilitar la capacidad operativa de los grupos criminales y reducir los niveles de violencia que afectan a la población.
En este contexto, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció recientemente una situación que calificó como “demasiado grave”, al asegurar que desde territorio ecuatoriano se estarían realizando bombardeos hacia su país. El mandatario colombiano afirmó que dichas acciones no estarían dirigidas contra grupos criminales, y señaló que el Gobierno de Noboa estaría actuando bajo directrices surgidas en la llamada cumbre “Escudo de las Américas”, en referencia a supuestas instrucciones del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En respuesta a estas acusaciones, el Gobierno de Ecuador rechazó categóricamente los señalamientos. El presidente Daniel Noboa aseguró que las declaraciones de su homólogo colombiano son “falsas” y sostuvo que las operaciones militares se realizan exclusivamente dentro del territorio ecuatoriano, dirigidas contra estructuras del narcotráfico. El mandatario enfatizó que su administración no ha vulnerado la soberanía de Colombia y defendió la ofensiva como parte de la lucha contra el narcoterrorismo.
Asimismo, el Gobierno ha reiterado su compromiso de recuperar el control territorial, particularmente en cárceles y zonas urbanas donde la presencia de bandas delictivas ha generado crisis de seguridad. La estrategia contempla una mayor presencia de fuerzas armadas, así como el fortalecimiento de mecanismos de coordinación entre instituciones de seguridad.
No obstante, organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado preocupación por el alcance de estas medidas y el uso de la fuerza letal, al advertir posibles riesgos de abusos y violaciones a garantías fundamentales.
En medio de este escenario, la administración de Noboa sostiene que las acciones son necesarias para enfrentar una amenaza que califica como “narcoterrorista” y garantizar la seguridad de la ciudadanía, en una de las etapas más complejas que enfrenta Ecuador en materia de seguridad.