Se cumplió un mes desde que se dieron los primeros reportes de un derrame de petróleo en el sur de Veracruz, que se extendió a gran parte de las costas del Golfo de México. Se calificó como un desastre ecológico que ha afectado a más de 600 kilómetros de costas mexicanas, además de ecosistemas marinos.
Uno de los estados más afectados ha sido Veracruz, en el que han aparecido peces muertos, tortugas e incluso un delfín. Entre los reportes, se dijo que la filtración de crudo ha causado daños a la flora y fauna de Tabasco y Tamaulipas.
Debido al creciente número de afectaciones por este derrame, organizaciones ambientalistas crearon un mapa interactivo para ayudar a dimensionar la magnitud del impacto negativo que ha causado la presencia del hidrocarburo en el mar del noreste de México. Además, se mostró que no todas las zonas afectadas han sido atendidas por las autoridades, por lo que distintas brigadas civiles se organizaron para retirar los residuos y documentar los daños al Golfo de México.
Entre las zonas que no han sido atendidas, se reportaron más de 50 playas afectadas y un total de 96 sitios documentados por ciudadanos. Por su parte, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México exigió que se implementaran medidas integrales que dieran atención a todas las zonas afectadas por el derrame de petróleo. Además, exhortó a las autoridades a suspender las labores de exploración y perforación de crudo en la cuenca, como medida de prevención.
En los mensajes que ha emitido la Red, aseguró que las comunidades de la zona han comenzado a presentar afectaciones en su salud debido al consumo de productos marítimos, lo cual ha provocado un incremento en problemas gastrointestinales. Advirtieron sobre las afectaciones socioeconómicas para las familias que se sostienen de labores pesqueras, la escasez de acciones de limpieza, así como las indemnizaciones que deberían elaborarse debido a las pérdidas causadas por el derrame.
¿Cómo sucedió el derrame?
El primer reporte de chapopote en zonas costeras del sur de Veracruz y el norte de Tabasco se realizó el 1 de marzo, en el que se reportaron afectaciones en un área de más de 150 kilómetros de costa. Un día después del reporte, la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguró que el derrame no provenía de una de sus instalaciones en el Golfo.
Para el 4 de marzo, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México anunció que al menos 14,000 personas que dependen de actividades pesqueras habían sido afectadas por los derrames en las costas del noreste. Por otro lado, algunos pobladores comenzaron con las labores de limpieza para retirar el chapopote de las playas y lagunas.
El 12 de marzo, Rocío Nahle, gobernadora de Veracruz, responsabilizó a un barco privado como el origen del desastre ecológico. Además, la Secretaría de Marina activó el Plan Nacional de Contingencias para Derrames de Hidrocarburos.
Fue hasta el 13 de marzo que la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció por primera vez acerca de este tema. Aseguró que Pemex ya se encontraba trabajando en conjunto con la Secretaría de Medio Ambiente y el Gobierno de Veracruz. El 19 de marzo, Pemex anunció que las labores de limpieza en las costas de Veracruz y Tabasco tenían un avance de hasta el 85% y se detalló que las labores se centraron en playas con fines turísticos, pues se aproximaba Semana Santa.
El 23 de marzo, la presidenta deslindó a Pemex de responsabilidades por el derrame de hidrocarburos y mencionó que se consideraba una posible iniciativa de investigación penal. Al siguiente día, Sheinbaum anunció la creación de un grupo interdisciplinario de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, Pemex, Semarnat, la Secretaría de Energía y la Marina.
Los reportes más recientes de Pemex sobre este caso aseguraron que continúan las labores de limpieza y que se han recogido más de 120 toneladas de petróleo. Además, se anunció un programa con un valor de 35 millones para ayudar a las comunidades afectadas.
¿Cuáles son las zonas que aún no han sido atendidas?