Tras permanecer 72 días en el penal federal de El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, Ernesto Ruffo Appel llegó a su domicilio en Ensenada, Baja California, en el que continuará con la medida cautelar de prisión preventiva domiciliaria mientras se lleva a cabo el proceso penal por su presunta participación en actos relacionados con la distribución ilícita de hidrocarburos y la delincuencia organizada. El exgobernador de Baja California salió de prisión debido a que un juez le concedió un amparo para continuar con el proceso desde su casa.
Al llegar a su domicilio en Ensenada, Ruffo Appel, de 74 años de edad, fue recibido por sus familiares y diversos medios de comunicación, a quienes atendió de manera breve antes de ingresar a su casa.
El exgobernador relató en una entrevista con la periodista Azucena Uresti que su traslado desde el Estado de México hasta la ciudad de Ensenada, Baja California, tuvo una duración de 39 horas, debido a que se llevó a cabo por vía terrestre. De acuerdo con Ruffo Appel, fue llevado por diversos vehículos de la Guardia Nacional y durante todo el recorrido permaneció esposado como parte del protocolo.
Ruffo Appel aseguró que durante todo el traslado del penal del Estado de México hasta Ensenada recibió un “muy buen trato” por parte de los elementos de seguridad que lo custodiaban durante el despliegue operativo. Por otro lado, señaló no haber podido dormir en las casi 40 horas de camino y que las esposas comenzaron a causarle molestias en las muñecas.
Sobre su traslado por vía terrestre, el exgobernador expuso que los mismos elementos de seguridad le explicaron que se debía realizar de esa manera, pues forma parte del protocolo que se aplica para los regresos del penal federal de El Altiplano. No obstante, precisó que algunos de los guardias afirmaron que dicho trayecto por tierra hasta Ensenada implicaba un gasto considerable de recursos.
“Es protocolo, así lo tienen ellos, a todo mundo lo regresan por tierra. Cuando te regresan, el protocolo es que todos los regresos son por tierra, ellos mismos venían comentando que es un desperdicio de recursos desde Almoloya a Ensenada. Ahora mismo estoy en medio del proceso, mis signos vitales están bien”, explicó Ruffo Appel en su entrevista.
Ruffo Appel enfrenta un proceso penal relacionado con el delito de huachicol; sin embargo, dio a conocer que él se declaró inocente y que, desde un inicio, estaba dispuesto a comparecer ante las autoridades correspondientes, previo a su detención. De acuerdo con el exfuncionario, su participación en las empresas que fueron señaladas se limitaba a su calidad de accionista y rechazó haber intervenido en las actividades por las que fue señalado.
“Esto tiene dimensiones políticas”, se refirió Ruffo Appel al caso que enfrenta, pues, además, sostuvo que se debe analizar su caso en una discusión más amplia sobre la legalidad de los procedimientos judiciales y el funcionamiento de las instituciones.
El exgobernador de Baja California fue detenido el pasado 16 de julio en Ensenada por corporaciones de seguridad federales, quienes ejecutaron una orden de aprehensión obtenida por la Fiscalía General de la República. Dicha investigación se encuentra relacionada con la empresa Ingemar, en la que Ruffo Appel es accionista y la cual fue vinculada a una presunta red de contrabando de hidrocarburos.