Ciudad de México- Organizaciones de transportistas y productores del campo anunciaron un paro nacional programado para el próximo 6 de abril de 2026, como medida de presión ante la falta de avances en sus demandas, principalmente en materia de seguridad, costos operativos y cumplimiento de acuerdos previos con el gobierno federal.
La movilización, impulsada por la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y respaldada por diversos grupos campesinos, se llevará a cabo después del periodo vacacional de Semana Santa, con el objetivo de no afectar a los ciudadanos durante esos días, pero advirtiendo que posteriormente podrían paralizar actividades clave en el país.
De acuerdo con los convocantes, esta protesta surge tras meses de diálogo sin resultados concretos. Entre las principales exigencias destacan el combate a la inseguridad en carreteras, donde los transportistas denuncian constantes robos, extorsiones e incluso desapariciones; además del incremento en el precio del diésel, que ha impactado directamente en sus costos de operación.
El sector campesino, por su parte, se suma a la movilización al señalar la falta de apoyos al campo, el encarecimiento de insumos y las condiciones adversas para la producción agrícola. Ambas organizaciones coinciden en que no se han cumplido compromisos previamente establecidos con autoridades federales, lo que ha generado inconformidad creciente entre los trabajadores.
Los líderes del movimiento han advertido que el paro podría tener alcance nacional y afectar carreteras estratégicas, cadenas de suministro y actividades económicas, especialmente en corredores industriales y accesos a grandes ciudades. Aunque aún se afinan detalles logísticos, no se descartan bloqueos y concentraciones en puntos clave del país.
Asimismo, hicieron un llamado a otros sectores a sumarse a la jornada de protesta, señalando que la medida busca visibilizar la crisis que enfrentan tanto el transporte como el campo mexicano. “El día 6 paralicemos todo”, han expresado dirigentes, insistiendo en que la movilización es necesaria ante la falta de respuestas por parte de las autoridades.
Ante este escenario, se espera que en los próximos días continúen las negociaciones entre los inconformes y el gobierno federal para evitar afectaciones mayores. Sin embargo, de no alcanzar acuerdos, el paro nacional podría convertirse en una de las movilizaciones más relevantes del año por su impacto económico y social.