Por la noche del sábado 5 de septiembre, Juan Alejandro, un bebé de un año y cuatro meses, perdió la vida tras quedar en medio de un ataque armado en la colonia Prados del Sur, en Culiacán, Sinaloa. Tras el hecho se reportó un saldo de al menos tres muertos. Este caso se suma a la lista de menores asesinados en Sinaloa desde septiembre de 2024, tras el inicio de la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza.
La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) registró 250 niñas, niños y adolescentes que han muerto por heridas de bala en Sinaloa desde septiembre de 2024, fecha en la que comenzaron los ataques armados entre células del Cártel de Sinaloa para disputarse el control del territorio.
De acuerdo con la información, Juan Alejandro se encontraba afuera de un domicilio junto con su familia, en la calle Mar de Coral, cuando un grupo de hombres armados llegó alrededor de las 20:35 horas y abrió fuego contra las personas presentes.
Entre las víctimas, además del menor, se reportó que un hombre de entre 25 y 35 años, identificado como Jesús Manuel, perdió la vida en el lugar tras ser atacado con armas largas. El bebé Juan Alejandro fue trasladado de emergencia a la Cruz Roja; sin embargo, minutos después se confirmó su fallecimiento debido a una herida de bala en el cráneo.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa informó que en el lugar se localizaron decenas de casquillos percutidos de armas de grueso calibre. Las autoridades acordonaron la zona mientras el Servicio Médico Forense y policías de investigación realizaban las diligencias correspondientes.
Según los reportes, otras dos personas resultaron heridas de gravedad y fueron trasladadas a hospitales de la ciudad. Fue hasta la mañana del domingo 6 de septiembre cuando se confirmó la muerte de otro sujeto, identificado como uno de los presuntos responsables de la balacera.
“Mi hijo no nació en guerra porque sus padres somos honrados, que vivíamos para darle lo mejor que podíamos hacer por él”, declaró Alejandra Armenta, madre de Juan Alejandro, en redes sociales. “Mi esposo y yo somos personas humildes y sin deberle nada a nadie, me lo arrebataron tan injustamente; no merecía morir mi niñito”, agregó.
Entre quienes se pronunciaron sobre el asesinato de Juan Alejandro, Paola Gárate, diputada local, lamentó los hechos: “Cuando una bala alcanza a un bebé, se acabaron las excusas. ¿Qué más tiene que pasar? ¿Que maten a un bebé para reconocer que la estrategia fracasó?”.
“La ‘narcoguerra’ nos está arrebatando a nuestros niños y jóvenes, robándoles sus sueños y el futuro que merecen”, expresó la senadora Paloma Sánchez, en referencia a los infantes que han perdido la vida a causa de la disputa interna del Cártel de Sinaloa.