Tula de Allende, Hidalgo. — En una operación coordinada entre autoridades estatales y federales, la planta cementera de Cooperativa La Cruz Azul ubicada en el municipio de Tula de Allende, Hidalgo, fue recuperada durante la madrugada de este jueves, tras permanecer bajo control irregular por más de cinco años. El operativo, que obedeció a una orden judicial, dejó como saldo más de 20 personas detenidas y detonaciones de arma de fuego conforme se ejecutó la diligencia ministerial.
La acción fue encabezada por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) con apoyo de elementos de seguridad de Hidalgo, quienes establecieron un cerco perimetral para resguardar la zona y evitar confrontaciones con la población local ante el cumplimiento del mandato emitido por un juez mexiquense.
Según los reportes oficiales, durante la intervención se escucharon detonaciones en distintos puntos del complejo industrial, aunque las autoridades descartaron por el momento personas lesionadas o fallecidas. Además de las detenciones, se aseguraron vehículos y se procedió con las diligencias correspondientes mientras los accesos quedaron bajo custodia policial.
Horas después del operativo, Víctor Manuel Velázquez Rangel, presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa, confirmó a través de un mensaje difundido en redes sociales la restitución de las instalaciones, destacando que la acción se realizó en cumplimiento del mandato judicial y no por una confrontación arbitraria. “Durante las primeras horas de este jueves 12 de febrero de 2026 se complementó exitosamente un mandato judicial para recuperar la planta de cemento Cruz Azul”, afirmó.
El directivo señaló que “a pesar de que nuestra planta de Hidalgo estuvo secuestrada por más de cinco años, los responsables ya están rindiendo cuentas ante la justicia; hoy comienza una nueva etapa de diálogo. Hago un llamado a la paz social, a todas las personas que fueron mal informadas, engañadas a participar directa o indirectamente en el secuestro de esta unidad industrial”.
Velázquez subrayó en su mensaje que con esta recuperación inicia una nueva etapa de diálogo y reactivación de empleos, así como de reconstrucción del tejido social en la comunidad, luego de años de disputa interna por el control de la planta. Asimismo, hizo un llamado a la paz social y a la unidad entre cooperativistas y trabajadores.
La presencia de fuerzas de seguridad ha provocado la suspensión de clases en al menos cuatro planteles escolares cercanos al área de la cementera, donde las autoridades han mantenido vigilancia para garantizar el orden y permitir el desarrollo de las actuaciones ministeriales.
Este suceso marca un punto clave en la trayectoria de la emblemática cooperativa, que durante años enfrentó una controversia interna y jurídica por la posesión de esta unidad industrial, afectando la producción y la estabilidad laboral en la región.