Durante la mañana del martes 17 de marzo, se reportó una explosión en la Refinería Olmeca, en el municipio de Paraíso. De acuerdo con la información presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el incidente dejó un saldo de cinco personas fallecidas. Por lo ocurrido, padres de familia del preescolar “Agustín Melgar” y de la primaria “Abías Domínguez Alejandro” exigieron que se reubicaran los planteles en una zona más segura, ya que las escuelas colindan con la barda de la refinería.
El siniestro ocurrió alrededor de las 6:00 de la mañana en el área del predio 1 de almacenamiento de hidrocarburos, en la zona perimetral del complejo. Según los informes, el estallido fue seguido por un incendio que se propagó rápidamente debido a la presencia de residuos inflamables. El avance de las llamas dificultó la evacuación de los trabajadores que se encontraban cerca del punto de origen.
En el lugar, brigadas internas de Petróleos Mexicanos (Pemex) y cuerpos de emergencia activaron protocolos para contener el fuego; sin embargo, trabajadores de la refinería denunciaron que no fueron evacuados de inmediato y que, además, no recibieron indicaciones claras sobre los tiempos de evacuación.
Cuando se lograron disipar las llamas, Pemex informó que el incidente dejó un saldo de cinco personas fallecidas. Cuatro de ellas murieron en el lugar al quedar atrapadas por el fuego, mientras que la quinta falleció durante su traslado al hospital.
Después del incendio, algunas organizaciones civiles advirtieron sobre el riesgo permanente que existe debido a la infraestructura de la petrolera. Entre estos riesgos se encuentran explosiones, fugas y derrames a causa de condiciones climáticas extremas, errores humanos y fallas mecánicas.
Tras la explosión, los padres de familia de las escuelas mencionadas reiteraron su exigencia de reubicar los planteles donde estudian sus hijos, quienes están en constante exposición a vapores tóxicos y ruido industrial por su cercanía al complejo de Dos Bocas.
La solicitud de reubicación inició desde que el proyecto, impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, comenzó a construirse; sin embargo, las autoridades han señalado que no existen riesgos para los alumnos del preescolar “Agustín Melgar” y de la primaria “Abías Domínguez Alejandro”. Ante la insistencia de los padres, autoridades han amenazado con el cierre definitivo de los planteles escolares; no obstante, esto no responde a la demanda de las familias.
La presidenta Claudia Sheinbaum, durante la mañana del 18 de marzo, pidió el apoyo de Pemex para la reubicación de ambos planteles, en respuesta a la solicitud que madres y padres han realizado desde hace siete años.