Padres de familia y alumnos del jardín de niños Agustín Melgar y de la primaria Abías Domínguez Alejandro, ubicados en las inmediaciones de la refinería Olmeca de Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, Tabasco, realizaron este lunes 9 de febrero una protesta en una de las entradas del complejo petrolero para exigir la reubicación inmediata de ambos planteles, al considerar que la cercanía con la infraestructura industrial representa un riesgo directo para la salud de los menores.
La manifestación se llevó a cabo desde las primeras horas de la mañana, cuando decenas de padres, madres, docentes y alumnos bloquearon de manera intermitente el acceso principal a la refinería, portando pancartas y cartulinas en las que exigían condiciones seguras para la educación de sus hijos. Los inconformes señalaron que las escuelas se encuentran a menos de 500 metros de instalaciones consideradas de alto riesgo, como tanques de almacenamiento, plantas de tratamiento y áreas de quema de gas.
Los padres de familia denunciaron que desde el inicio de las operaciones de la refinería en julio de 2024, los habitantes de las colonias cercanas y, particularmente, la comunidad escolar, han registrado un aumento significativo en padecimientos respiratorios, alergias, irritación en ojos y garganta, dolores de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, sangrados nasales y crisis asmáticas. Indicaron que tan solo en el último año se han documentado al menos 120 casos médicos relacionados con problemas respiratorios en alumnos de ambos planteles.
De acuerdo con testimonios recabados durante la protesta, las escuelas amanecen frecuentemente cubiertas por una capa de polvo negro, identificado como coque y partículas finas derivadas del procesamiento del petróleo, además de estar expuestas de manera constante a olores intensos a gas, azufre y combustibles, así como a niveles elevados de ruido industrial.
Los manifestantes afirmaron que las escuelas colindan directamente con la zona industrial, separadas únicamente por una barda perimetral, lo que expone a los menores a emisiones contaminantes durante toda la jornada escolar. Señalaron que las autoridades educativas y de salud han sido notificadas desde hace dos años, sin que hasta ahora se haya implementado una solución definitiva.
El gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, rechazó que la refinería Olmeca esté generando contaminación en el municipio de Paraíso y aseguró que no existe un dictamen oficial que confirme daños ambientales atribuibles al complejo. En conferencia de prensa declaró que la refinería opera bajo estándares internacionales de seguridad y protección ambiental, y calificó el tema como mediático.
Javier May reconoció que existe la posibilidad de reubicar temporalmente a los estudiantes en otros centros educativos del municipio, al afirmar que existen al menos ocho planteles con capacidad disponible para recibirlos. Sin embargo, precisó que el gobierno estatal no contempla la construcción de nuevas escuelas en la zona, como demandan los padres, al considerar que la infraestructura educativa actual es suficiente.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó el día de hoy que Petróleos Mexicanos (PEMEX) participa en la revisión técnica de una posible contaminación ambiental en las inmediaciones de la refinería, además de brindar atención médica directa a la comunidad escolar afectada. La mandataria señaló que se analiza la viabilidad de reubicar de manera definitiva al jardín de niños Agustín Melgar y a la primaria Abías Domínguez Alejandro.
De acuerdo con datos oficiales de Pemex, la refinería Olmeca fue diseñada para procesar hasta 340 mil barriles diarios de crudo, con una capacidad proyectada para producir aproximadamente 170 mil barriles diarios de gasolina, 120 mil de diésel ultra bajo en azufre y 25 mil de turbosina, además de gas licuado de petróleo, coque, azufre y otros derivados.
Especialistas en salud ambiental han advertido que la exposición prolongada a estos contaminantes está asociada con enfermedades respiratorias crónicas, afectaciones cardiovasculares, alteraciones neurológicas y un aumento en el riesgo de padecimientos oncológicos. En el caso de menores de edad, estos contaminantes pueden afectar el desarrollo pulmonar, el sistema inmunológico y la capacidad cognitiva.
Los padres de familia insistieron en que su exigencia principal es la reubicación definitiva de ambos planteles en un sitio seguro, con infraestructura adecuada y lejos de cualquier instalación industrial de alto riesgo. Advirtieron que, de no obtener una respuesta concreta por parte de las autoridades, mantendrán las movilizaciones y bloqueos de manera indefinida.