El fallecimiento de Dafne Zapata Quinto, de 13 años, destapó una cadena de abusos y agresiones dentro de la Academia Militarizada Doenitz, ubicada en Ciudad Madero. La joven murió el pasado 16 de julio, solo tres días después de ingresar al campamento de verano de dicho instituto; las autoridades informaron que la causa de muerte fue asfixia por sumersión, tras vivir un evento de violencia.
Después de que se diera a conocer la causa de muerte de Dafne y de que su madre informara que presentaba signos de violencia, diversos exalumnos de la academia comenzaron a realizar denuncias públicas sobre los abusos y castigos físicos que las autoridades del plantel y otros estudiantes ejercían en contra de los alumnos.
A través de entrevistas para medios de comunicación o publicaciones en redes sociales, los jóvenes relataron las agresiones que vivieron ellos o sus compañeros dentro de la escuela militarizada. Diego, un exalumno, explicó que uno de sus compañeros de 12 años, quien se encontraba dentro del espectro autista, “lo amarraban en una perrera, al igual que a muchos de mis compañeros, o los colgaban de patas”.
Esperanza, otra exalumna, detalló que las estudiantes mujeres también recibían un trato diferenciado, pues señaló que no las respetaban. “Nos aislaban bastante… éramos muy pocas niñas, estábamos, por así decirlo, dominadas, no nos dejaban expresarnos mucho, no nos dejaban hacer todas las actividades… teníamos que hacer lo que ellos quisieran”, explicó la adolescente.
Ante la ola de denuncias que comenzaron a circular en redes sociales, Jorge Luis Ponce, director de la academia, aseguró que “a todo mundo se le hace fácil decir cosas detrás de un celular… si realmente creen que alguien les hizo algo dentro de la escuela, ¿por qué nunca metieron la denuncia?”. También reiteró que en los más de treinta años que lleva abierta la academia nunca habían tenido una situación como la que ocurrió con Dafne.
Esta declaración contrastó con la historia que contó un exalumno identificado como Pablo E., quien detalló que en una ocasión un grupo de estudiantes mayores le arrojó agua con excremento mientras estaba en los sanitarios de la escuela. Sin embargo, el joven no los acusó con las autoridades de la academia, pues sabía que le “iba a ir peor”.
Las denuncias actuales no fueron las únicas que reforzaron la línea de investigación sobre lo que ocurre dentro de la academia, ya que en redes sociales se difundió un canal de YouTube en el que, hace 16 años, se subían videos sobre cómo agredían físicamente a diversos alumnos. En las imágenes se pueden apreciar las condiciones en las que se encontraban los estudiantes y cómo, sin hacer nada, eran golpeados con brutalidad.
Uno de los videos que más polémica generó en redes sociales fue uno donde se muestra a un adolescente arrodillado de espaldas, viendo hacia una computadora; de pronto alguien llega por atrás y comienza a patearlo en la parte baja de su espalda, hasta que el joven queda tirado en el suelo.