Luis Enrique Barragán Chávez, alias “El R5” o “El Guicho”, fue abatido durante un operativo en la zona serrana de Michoacán en la madrugada del lunes 31 de agosto. El sujeto fue identificado como el segundo al mando del Cártel de Los Reyes y uno de los operadores más violentos de Cárteles Unidos. También era buscado en Estados Unidos y, en agosto de 2025, fue sancionado por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC).
Las autoridades informaron que el operativo fue encabezado por el Ejército Mexicano, con apoyo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, además de helicópteros de la Fuerza Armada Mexicana.
Aunque no se han dado a conocer detalles sobre cómo ocurrió el abatimiento de El R5, Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán, confirmó que los integrantes de las corporaciones de seguridad se encontraban en la zona realizando despliegues y señaló que se desató un enfrentamiento.
El sujeto estaba directamente relacionado con la extorsión sistemática a productores de aguacate en los municipios de Peribán, Tingüindín, Tocumbo y Cotija, en Michoacán. En Estados Unidos fue señalado como objetivo prioritario y se encontraba en la lista de los más buscados por presunta vinculación con operaciones de narcotráfico y delincuencia organizada. Las autoridades estadounidenses ofrecían hasta 3 millones de dólares por información sobre su paradero.
El gobernador aseguró que la Fiscalía General de Justicia del Estado será la encargada de proporcionar un reporte general sobre lo ocurrido durante el despliegue en la zona serrana. No obstante, señaló que el operativo forma parte de una serie de acciones implementadas en los últimos meses para fortalecer la seguridad y dar con objetivos prioritarios y redes de extorsión.
Ramírez Bedolla calificó a Peribán, Tingüindín, Tocumbo, Cotija y Los Reyes como zonas prioritarias durante los operativos terrestres y aéreos en Michoacán.
Sobre El R5, se sabe que antes de convertirse en líder dentro de la organización criminal formaba parte del movimiento de autodefensas de Michoacán, creado para enfrentar a Los Caballeros Templarios. Con el paso del tiempo, se apartó del movimiento y formó su propia célula, que terminó por convertirse en el Cártel de Los Reyes alrededor de 2014.
Dicha organización forma parte de Cárteles Unidos, una alianza de distintos grupos del crimen organizado de Michoacán que busca impedir el avance de organizaciones más grandes como el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Por su parte, el Cártel de Los Reyes, calificado por Estados Unidos como una Organización Terrorista Extranjera, mantiene operaciones en Michoacán en el tráfico de drogas y la extorsión de productores y empacadores de aguacate. Además, comenzó a fortalecerse gracias al reclutamiento de exmilitares y policías colombianos, a quienes se les atribuyó la fabricación de minas terrestres y el uso de drones con explosivos.