La euforia por el pase de la Selección Mexicana a los octavos de final del Mundial 2026 volvió a verse empañada por un hecho de violencia. La noche del martes, un hombre fue detenido luego de atropellar a tres personas que participaban en los festejos por la victoria del Tricolor sobre Ecuador en el municipio de Zempoala, Hidalgo.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, el conductor de un automóvil negro presuntamente manejaba bajo los efectos del alcohol cuando, alrededor de las 23:30 horas, embistió a dos hombres y una mujer que se encontraban celebrando sobre la avenida Viñedos, en el fraccionamiento del mismo nombre.
Tras el atropellamiento, varios de los asistentes reaccionaron de inmediato y rodearon el vehículo. El automovilista fue golpeado por la multitud, mientras que la unidad sufrió daños por actos de vandalismo antes de que elementos de la Policía Municipal lograran intervenir para controlar la situación. Videos difundidos en redes sociales muestran el momento en que el conductor permanece dentro del vehículo mientras es agredido por los presentes.
Elementos de seguridad detuvieron al presunto responsable, quien fue puesto a disposición de las autoridades competentes para determinar su situación jurídica. La camioneta fue asegurada y trasladada al corralón mediante una grúa como parte de las investigaciones.
Por su parte, personal del Cuerpo de Bomberos del estado brindó atención prehospitalaria a las víctimas. Los lesionados corresponden a un adolescente de 14 años, un joven de 19 y una mujer de 27 años, quienes resultaron con múltiples golpes; sin embargo, ninguno requirió ser trasladado a un hospital, al no presentar lesiones de gravedad.
El incidente se suma a otros hechos registrados durante las celebraciones por los triunfos de la Selección Mexicana en el Mundial, lo que ha encendido las alertas sobre los riesgos derivados del consumo de alcohol, la conducción irresponsable y las concentraciones masivas en la vía pública. Autoridades han reiterado el llamado a celebrar con responsabilidad para evitar que la fiesta deportiva termine en tragedia.