La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como una medida de carácter político la cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, conocido como Andy López, y afirmó que esta acción representa una injerencia en asuntos internos del país.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria sostuvo que las decisiones relacionadas con la revocación de visas por parte del gobierno de Estados Unidos no se aplican de manera uniforme a nivel internacional, por lo que consideró que existe un componente político detrás de este tipo de determinaciones.
“La cancelación de visas tiene un uso sobre todo político porque no es parejo en todos los países. Si fuera delincuencia sería parejo. Esa es mi opinión. Y es una injerencia en la política mexicana”, declaró Sheinbaum al ser cuestionada sobre el tema.
Las declaraciones de la presidenta se producen en medio de la controversia generada por la presunta cancelación de visas a diversos políticos mexicanos. En días recientes, el tema ha cobrado relevancia pública luego de que circularan versiones sobre restricciones migratorias impuestas por autoridades estadounidenses a funcionarios, legisladores y figuras vinculadas a distintos partidos políticos.
Sheinbaum señaló que corresponde al gobierno de Estados Unidos explicar los criterios bajo los cuales toma este tipo de decisiones, pero insistió en que cuando las medidas migratorias son utilizadas para influir o enviar mensajes en el ámbito político de otro país, pueden interpretarse como actos de intervención.
La mandataria reiteró que México es una nación soberana y subrayó la importancia de mantener una relación bilateral basada en el respeto mutuo y la no injerencia. Asimismo, destacó que cualquier señalamiento o acusación relacionada con posibles actividades ilícitas debe sustentarse en investigaciones formales y en pruebas, y no únicamente en decisiones administrativas como la cancelación de visas.
El caso de López Beltrán ha generado reacciones en distintos sectores políticos y sociales, mientras continúan los cuestionamientos sobre el alcance y las implicaciones de las medidas adoptadas por Washington. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han dado a conocer públicamente detalles específicos sobre los motivos de la presunta revocación de la visa.
La polémica se suma a una etapa de creciente tensión política en torno a la relación entre México y Estados Unidos, particularmente en temas de seguridad, combate al crimen organizado y cooperación bilateral, asuntos que han ocupado un lugar central en la agenda de ambos gobiernos.