En Sinaloa sigue la polémica por la construcción de una planta de Amoniaco que se construye en Topolobampo, municipio de Ahome y que, de acuerdo con ambientalistas, afectaría unas 22 mil 500 hectáreas de manglares “con consecuencias devastadoras para la vida acuática en la bahía de Ohuira, para el ecosistema y para miles de familias”.
Al respecto, el Partido Verde recordó que impulsa una reforma para que los delitos ambientales sean considerados graves y reciban sanciones más severas cuando provoquen daños significativos a los ecosistemas o pongan en riesgo recursos naturales estratégicos para el país.
La fuerza política señaló que su propuesta busca fortalecer la protección jurídica del medio ambiente y reconocer que este tipo de conductas pueden tener consecuencias que van más allá del ámbito ecológico, al afectar la salud, la economía y la seguridad de comunidades enteras.
Asimismo, destacó que la iniciativa ya fue aprobada en la Cámara de Diputados y continúa su ruta legislativa, con el objetivo de endurecer las penas contra quienes realicen actividades que deterioren ecosistemas, contaminen recursos naturales o generen riesgos ambientales de gran magnitud.
El Partido Verde sostuvo que casos como el de Topolobampo evidencian la necesidad de contar con herramientas legales más sólidas para prevenir daños ambientales y garantizar la conservación de áreas naturales cuya protección resulta fundamental para el bienestar y el desarrollo sostenible del país.