La Fiscalía General del Estado de Puebla confirmó que el conductor de 74 años que atropelló a 16 personas en el Centro Histórico de Zacatlán no se encontraba bajo los efectos del alcohol ni de sustancias tóxicas. El incidente ocurrió durante la celebración de la Feria de la Manzana, cuando un vehículo de color azul ingresó intempestivamente al andador peatonal Benito Juárez.
Las investigaciones preliminares de las autoridades ministeriales descartaron la presencia de bebidas embriagantes tras practicarse los exámenes correspondientes. En su lugar, las diligencias apuntan a una complicación de salud derivada de padecimientos crónicos como la causa principal del suceso.
De acuerdo con los reportes de las autoridades municipales y los datos integrados a la carpeta de investigación, el automovilista identificado como Silvestre "N." sufrió una emergencia médica relacionada con la diabetes que padece. La hipótesis principal establece que el hombre presentó una descompensación severa que derivó en un evento cerebrovascular conocido como ictus.
Esta condición médica provocó la pérdida repentina del conocimiento y el consecuente descontrol de la unidad automotriz. Por esta razón, el conductor permanece a disposición del Ministerio Público mientras se determina su situación jurídica oficial.
Las indagatorias reconstruyeron la secuencia de hechos previa al impacto y precisaron que el adulto mayor viajaba inicialmente como copiloto en el automóvil Chevrolet Cavalier. Según la relatoría oficial, una mujer manejaba la unidad y se detuvo por completo al llegar a la intersección con la calle Benito Juárez.
En ese punto, la conductora le cedió el asiento del piloto a Silvestre "N.", quien asumió el mando del vehículo momentos antes de la descompensación. De forma repentina, la unidad avanzó hacia la zona peatonal donde se concentraba una cantidad considerable de visitantes.
El automóvil atravesó el corredor peatonal e impactó mobiliario urbano de un establecimiento comercial antes de detener su marcha contra una estructura cercana a la oficina parroquial. A pesar de la magnitud del percance, el conductor sufrió únicamente lesiones menores y permaneció en el sitio del incidente tras el choque.
Grabaciones difundidas en redes sociales mostraron al hombre en un estado visible de confusión inmediatamente después del acontecimiento. La representación social del Ministerio Público continúa reuniendo peritajes médicos para esclarecer de manera definitiva el origen fisiológico de la pérdida de control.
Respecto al saldo de personas afectadas, el Ayuntamiento de Zacatlán informó que un total de 16 personas recibieron atención médica tras el atropellamiento masivo. La lista de lesionados está integrada por 11 mujeres y cinco hombres, sin que se registraran pérdidas humanas ni pacientes ingresados en código rojo.
Hasta el momento, 12 de las víctimas ya habían sido dadas de alta médica tras recibir las curaciones correspondientes. Cuatro personas permanecen bajo observación médica continua para dar seguimiento a sus lesiones.
El gobierno municipal de Zacatlán dio a conocer que asumió la totalidad de los costos médicos generados por la atención de la emergencia en los centros hospitalarios. Esta cobertura financiera incluyó la realización de estudios especializados, el suministro de medicamentos y la entrega de insumos de curación requeridos por los pacientes.
La respuesta ante la contingencia involucró un operativo coordinado entre ambulancias, paramédicos, bomberos y elementos de las fuerzas de seguridad pública local y estatal. Los cuerpos de rescate iniciaron la valoración clínica de los heridos pocos minutos después de reportarse el ingreso del vehículo al andador peatonal.
La Fiscalía General del Estado de Puebla continuará con la integración del expediente para deslindar las responsabilidades legales conforme a derecho. El automovilista de la tercera edad continúa en custodia de las autoridades competentes en espera de la resolución definitiva sobre su estado de salud y su situación legal.