Escuinapa, Sinaloa.- La violencia que azota al sur de Sinaloa alcanzó un nuevo nivel de sofisticación y peligro luego de que elementos de la Policía Estatal Preventiva y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) fueran atacados con explosivos lanzados desde drones mientras custodiaban un importante arsenal asegurado en el municipio de Escuinapa.
Los hechos ocurrieron la tarde del 3 de junio cuando las fuerzas de seguridad ingresaban a la ciudad a bordo de cuatro unidades por el entronque de la autopista Mazatlán-Tepic, una zona que en los últimos meses se ha convertido en escenario recurrente de enfrentamientos armados entre grupos criminales.
De acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, los agentes estatales y militares se encontraban resguardando armamento que había sido decomisado previamente en un domicilio del municipio cuando fueron sorprendidos por artefactos explosivos improvisados arrojados desde drones. Tras la primera agresión, las autoridades activaron protocolos de seguridad y solicitaron apoyo inmediato.
La respuesta incluyó la movilización de integrantes del Grupo Interinstitucional y el despliegue de una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana, que permitió trasladar de forma segura el armamento asegurado hacia la ciudad de Mazatlán. Sin embargo, durante el operativo se registró una segunda agresión con drones explosivos, provocando daños materiales en una unidad oficial. A pesar de ello, no se reportaron elementos lesionados ni fallecidos.
Las autoridades mantienen un operativo de búsqueda en la zona para localizar a los responsables de los ataques, mientras la tensión continúa creciendo en esta región sinaloense.
El incidente refleja la evolución de las tácticas empleadas por grupos criminales en México, que cada vez recurren con mayor frecuencia a drones modificados para lanzar explosivos contra fuerzas de seguridad. Especialistas y reportes de seguridad han documentado este fenómeno en diversas entidades del país, particularmente en regiones donde organizaciones delictivas disputan territorios estratégicos.
Escuinapa se ha convertido en uno de los focos rojos de la violencia en Sinaloa. Apenas en abril pasado, cuatro policías municipales fueron asesinados en una emboscada, en medio de la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa. Además, autoridades locales han reconocido que en el municipio ya se habían registrado ataques previos con drones explosivos contra instalaciones policiales y posiciones militares.
Lo cual cuestionaron al alcalde Victor Manuel Díaz Simental, quien dijo que apuestan a llegar a los niveles de países desarrollados en la materia. “La seguridad a la que queremos llegar es a los niveles de países desarrollados: que se sienta, que no se ve. No queremos ver grandes equipamientos armados, queremos salir a caminar seguros a cualquier hora del día y la seguridad se siente, no tiene que verse”, aseguró tras ser cuestionado sobre la disminución de elementos policiales.
Su declaraciones no solo se dan en un contexto en el que las facciones de Los Chapitos y Los Mayos del Cártel de Sinaloa comenzaron una disputa desde septiembre de 2024 que ha provocado más de 3 mil homicidios en poco más de año y medio, sino también en medio de la violencia en el municipio.
La nueva agresión confirma que la tecnología se ha convertido en una herramienta cada vez más utilizada por el crimen organizado, elevando los riesgos para las corporaciones de seguridad y generando preocupación entre los habitantes de una región que continúa atrapada por la violencia.
La realidad de Antonio Attolini en su cierre de campaña para diputado local en Coahuila. El aspirante de Morena usó su imagen en cartón para ocupar las sillas vacías de su evento en Torreón