El descarrilamiento del Tren Interoceánico, que provocó la muerte de 14 personas, es objeto de investigación por parte de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, confirmó su titular, Raquel Buenrostro.
La funcionaria informó que existen diversas indagatorias abiertas relacionadas con el accidente, con el objetivo de determinar si hubo irregularidades, omisiones o responsabilidades por parte de servidores públicos, empresas o proveedores involucrados en la operación y mantenimiento del proyecto ferroviario.
“Estamos revisando que no haya existido ninguna omisión en los procesos, ya sea por parte de un servidor público, una empresa o un proveedor, que haya contribuido al descarrilamiento”, señaló Buenrostro en entrevista con medios de comunicación.
Indicó que la Secretaría Anticorrupción pondrá especial énfasis en identificar las posibles causas del siniestro y en deslindar responsabilidades conforme avancen las investigaciones.
Cualquiera pensaría que a partir de estas afirmaciones, tendrían que estar bajo la lupa personajes relevantes de la administración de López Obrador. Por ejemplo, uno de sus hijos participó en el proyecto.
En tanto, la oposición exige que comparezcan los funcionarios involucrados y que se detenga la obra insignia de la 4T.
De manera paralela, la Fiscalía General de la República (FGR) también realiza diligencias y ha actualizado información sobre el caso, mientras que la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario llevará a cabo un análisis técnico riguroso para esclarecer las causas del accidente.
Las autoridades aseguraron que los resultados de las investigaciones serán determinantes para establecer responsabilidades y prevenir hechos similares en el futuro.