El fenómeno viral del Mundial 2026, el Pato Merlín, volvió a colocarse en el centro de la conversación digital luego de que el influencer y empresario regiomontano Poncho de Nigris anunciara una oferta económica para quedarse con la popular ave.
A través de sus redes sociales, De Nigris aseguró que está dispuesto a pagar 600 mil pesos por Merlín, el pato que se ha convertido en uno de los personajes más queridos por los aficionados durante la Copa del Mundo celebrada en México. Además, señaló que la propuesta permanecerá vigente hasta que concluya el torneo.
La declaración surgió después de que el creador de contenido criticara la atención mediática que ha recibido el animal, al considerar que el interés generado alrededor de Merlín resulta desproporcionado. Incluso sugirió que la familia propietaria podría beneficiarse económicamente si decidiera venderlo e invertir ese dinero en otros proyectos.
Sin embargo, sus comentarios provocaron reacciones divididas entre los usuarios. Mientras algunos tomaron la propuesta como una broma o una estrategia para generar conversación en internet, otros cuestionaron la idea de poner precio a una mascota que, según sus dueños, forma parte de la familia.
Merlín alcanzó notoriedad durante el Mundial al aparecer en distintos eventos relacionados con la justa deportiva portando la camiseta de la Selección Mexicana. Su popularidad ha crecido de manera espontánea, convirtiéndolo en una de las figuras más reconocidas entre los aficionados e incluso en un símbolo alternativo del torneo.
De acuerdo con la familia que lo resguarda, el pato no está en venta. Sus propietarios han reiterado en diversas ocasiones que el ave tiene un valor sentimental incalculable y que su fama no modificará la relación que mantienen con él. Además, han comenzado a proteger legalmente su imagen para evitar usos comerciales no autorizados.
Hasta el momento, no existe una respuesta pública por parte de los dueños respecto a la oferta lanzada por Poncho de Nigris, aunque la propuesta ya ha generado miles de interacciones y comentarios en redes sociales, donde el nombre de Merlín continúa acumulando notoriedad más allá de las canchas mundialistas.