Kevin Spacey declaró en una audiencia judicial en Santa Mónica, California, que Netflix lo abandonó pese a promesas iniciales de apoyo tras las acusaciones de 2017 que terminaron con su salida de House of Cards.
El actor de 66 años testificó el martes 10 de marzo de 2026 en un juicio civil que enfrenta a la productora Media Rights Capital (MRC) contra su aseguradora por una reclamación de nueve cifras relacionada con las pérdidas por la interrupción de la producción de la sexta temporada. Spacey testificó como testigo, afirmando que estaba listo para regresar al set y cumplir su contrato, pero que fue apartado injustamente en base a acusaciones que considera falsas, para que los productores pudieran activar una póliza de seguro masiva.
Durante su comparecencia el histrión rindió su testimonio:
“Dijo (Ted Sarandos) que yo era familia y que éramos socios, y que nada de esto afectaría a House of Cards, y que entrarían en pausa y que no pasaría nada hasta Acción de Gracias. Que me querían y me apoyaban, y que respaldaban que yo me alejara para ocuparme de mí mismo”.
Spacey relató que esta conversación ocurrió con Ted Sarandos, entonces alto ejecutivo de Netflix (actual co-CEO), a través de su manager antes de que ingresara voluntariamente a un programa de tratamiento en The Meadows (Arizona) en 2017. Sin embargo, tras el feriado de Acción de Gracias, descubrió que Netflix se había distanciado públicamente de él, cancelando cualquier regreso y también archivando el proyecto Gore, donde protagonizaba y producía.
House of Cards fue la serie insignia de Netflix, con Kevin Spacey interpretando a Frank Underwood durante las primeras cinco temporadas (2013-2017). La serie acumuló múltiples premios Emmy y Golden Globes gracias a su actuación central. Tras su salida, Netflix decidió no incluirlo en la sexta y última temporada (2018), matando al personaje de Underwood off-screen y centrando la trama en Claire Underwood (Robin Wright). La producción se reescribió completamente, generando pérdidas significativas para MRC, que ahora busca recuperar fondos vía seguro.
Las acusaciones contra Spacey surgieron en octubre-noviembre de 2017, iniciadas por Anthony Rapp (acusación de avance sexual inapropiado cuando Rapp tenía 14 años) y seguidas por múltiples denuncias de acoso y conducta sexual indebida en el set de House of Cards y otros proyectos. Netflix suspendió inmediatamente la producción y cortó lazos: “Netflix no estará involucrado en ninguna producción futura de House of Cards que incluya a Kevin Spacey”, declaró la compañía en noviembre 2017. No hay indicios de reconciliación o regreso: la relación con Netflix permanece terminada desde entonces, sin anuncios de colaboración en 2026.
En el testimonio del 10 de marzo de 2026, Spacey también confirmó haber sido diagnosticado con “comportamiento sexual compulsivo” (sexual compulsive behavior) en diciembre 2017, al ser dado de alta del centro de tratamiento. Leyó en corte parte del resumen psiquiátrico, aunque disputó la etiqueta de “adicto sexual”, sugiriendo que el centro intentaba categorizarlo así de forma obvia.
Spacey al dia de hoy ha enfrentado múltiples casos. Fue absuelto en juicios penales en Reino Unido (2023) y EE.UU. (incluyendo el de Anthony Rapp en 2022). En el ámbito civil, perdió un arbitraje en 2022 por $31 millones a MRC por violar políticas anti-acoso en el set, aunque parte se redujo a $1 millón pagable en plazos. No hay nuevos cargos penales activos reportados recientemente; su testimonio actual forma parte de este litigio de seguros, donde apoya a MRC al argumentar que su remoción fue injustificada.
No existe avance alguno sobre un posible regreso a House of Cards o cualquier proyecto con Netflix. La serie concluyó en 2018 sin él, y Netflix no ha revocado su decisión de 2017.