Fuente: Agencia México
Julio César Chávez rompió el silencio sobre la polémica que se generó en redes sociales luego de que se viralizara un beso en la boca que compartió con Yolanda Andrade durante un encuentro reciente.
Acompañado de su esposa, Myriam Escobar, el excampeón mundial de boxeo restó importancia al momento y aseguró que todo ocurrió en un ambiente de amistad y cariño.
“No, pues me dio permiso mi vieja”, comentó Chávez entre risas al ser cuestionado por la prensa.
Por su parte, Myriam Escobar respaldó la versión de su esposo y dejó claro que ella estuvo presente cuando ocurrió el gesto entre los conductores.
“Ahí estaba yo. Ahí estaba yo en el lugar, ellos son como unos hermanos y fue una cosa así de mua, es de cariño, o sea. Sí, yo ahí estaba”, explicó.
Además de abordar la polémica, Chávez también habló sobre la situación actual de sus hijos, Julio César Chávez Jr. y Omar Chávez, quienes recientemente han estado en el centro de la atención mediática por diversos asuntos legales.
El legendario boxeador aseguró que ambos se encuentran tranquilos y enfocados en sus actividades.
“Todo está bien, no hay nada, no hay nada de eso. Omar está en su casita ahorita él a gusto. Julio está entrenando, Julio pelea en Puebla ahora en septiembre, están invitados todos”, señaló.
Sobre Omar, reiteró que atraviesa un buen momento.
“Omar está bien, está entrenando, está mi hijo muy bien y todo. Mis hijos están resueltos de todo ahorita”, afirmó.
Para poner fin a cualquier especulación sobre una posible distancia entre sus hijos, Chávez reveló que planea reunir a toda su familia durante la celebración de su próximo cumpleaños.
“Voy a juntar a todos. Ahora el 12 de julio voy a cumplir años. Los voy a juntar a todos y los voy a invitar a todos. Y nos vamos a pegar un pedo todos juntos”, comentó entre carcajadas.
Fiel a su sentido del humor, el exboxeador incluso bromeó con la posibilidad de recaer en sus antiguas adicciones.
“Voy a recaer”, dijo provocando de inmediato la reacción de los presentes.
Ante las expresiones de sorpresa y desaprobación, Chávez cerró el tema con una sonrisa y una última frase: “Ya, déjenme en paz”.