Fuente: Agencia México
La primera actriz Elsa Aguirre fue despedida en una agencia funeraria de Cuernavaca, Morelos, ciudad donde residió durante los últimos años de su vida. La ceremonia se realizó de manera íntima, acompañada por algunos familiares y, principalmente, por amigos cercanos de la comunidad de yoga, disciplina que practicó hasta el final de sus días. Flores y dos retratos de su juventud rodeaban el féretro de la legendaria estrella de la Época de Oro del cine mexicano.
Durante el velorio, una de las cuatro enfermeras que la cuidaron hasta sus últimos momentos reveló a Venga la Alegría que la actriz había sido hospitalizada tres semanas antes de su fallecimiento debido a las secuelas de una neumonía que fue debilitando poco a poco sus pulmones. También aseguró que Elsa Aguirre parecía saber que el final estaba cerca.
“Ella ya lo presentía. Días anteriores, ya en varias ocasiones se despedía de nosotros y de unas amistades que también estaban muy cercanas a ella. Y decía que muchas gracias a todas por sus cuidados, por el amor que le dábamos”.
Las cuidadoras destacaron que la actriz afrontó sus últimos días con serenidad y que partió rodeada del cariño de las personas que la acompañaban.
“Ella ya sabía en qué momento se iba a ir y se fue tranquila. Se fue rodeada de mucho amor, dormidita, así dormida se fue”.
Por su parte, el periodista Mauro Godoy, amigo cercano de la actriz, reveló cuál fue la última voluntad de Elsa Aguirre respecto a su despedida. Aunque le habría gustado recibir un homenaje en el Palacio de Bellas Artes, aclaró que deseaba que ese reconocimiento ocurriera en vida y no después de su muerte. Además, pidió permanecer en Cuernavaca y no ser trasladada a la Ciudad de México.
“A ella le hubiera gustado el homenaje en Bellas Artes, pero en vida, ahorita ya no. Ella no quería que la lleváramos a la Ciudad de México, por eso se está llevando aquí, en Cuernavaca, no quería que la anduviéramos paseando ni llevando a ningún lado, o sea, su despedida aquí y con la gente que viniera”.
Godoy también recordó que, pese a su delicado estado de salud, Elsa Aguirre conservaba el entusiasmo por seguir viviendo y tenía varios planes por cumplir.
“Ella tenía muchas ganas de vivir, ella tenía muchos planes. Acabamos de ir a Acapulco, ella quería ir otra vez, quería ir a Los Cabos, o sea, quería festejar sus 96 años”.
Mary Sol Rico, quien fue su representante durante más de una década, compartió cómo fue el emotivo último encuentro que sostuvo con la actriz el fin de semana pasado. Aunque ya se encontraba muy debilitada, Elsa Aguirre aún pudo reconocerla y despedirse de ella.
“Cansada, pero todavía me saludó. Llegué a decirle: ‘Elsita, aquí estoy, ¿cómo estás? ¿Sabes quién soy?’ Y con una voz ya... Muy cansada, me dice: ‘Sí, Mary Sol’. Ese día nos despedimos”.
Tras la ceremonia privada, los restos de Elsa Aguirre fueron incinerados. Hasta el momento no se ha informado quién será la persona encargada de resguardar sus cenizas, ni quién administrará el patrimonio económico y artístico que dejó una de las últimas grandes figuras de la Época de Oro del cine mexicano.