Un veterano del Ejército de Estados Unidos fue arrestado este lunes en Nueva York luego de presuntamente provocar un incendio frente al edificio federal ubicado en el número 26 de Federal Plaza, donde operan tribunales de inmigración y oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). De acuerdo con las autoridades, el ataque habría sido una protesta contra las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump.
El detenido fue identificado como Andrew Arrabaca, de 43 años, quien sirvió en el Ejército de Estados Unidos entre 2001 y 2005. Durante su servicio militar se desempeñó como mecánico de sistemas de misiles Patriot, una de las plataformas de defensa antimisiles más utilizadas por las Fuerzas Armadas estadounidenses. Así lo confirmó James Barnacle, subdirector adjunto del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
Según la investigación, Arrabaca llegó al edificio federal empujando un carrito en el que llevaba diversos objetos. En ese mismo carrito fue localizado un cartel con la frase “ICE fuera de nuestras calles”, un mensaje dirigido contra la agencia encargada de hacer cumplir las leyes migratorias en Estados Unidos. Además, las autoridades señalaron que el hombre portaba un casco de estilo militar al momento de los hechos.
Las autoridades sostienen que Arrabaca lanzó un artefacto explosivo improvisado frente al edificio, lo que provocó un incendio que movilizó de inmediato a cuerpos de emergencia y a un importante despliegue policial. Como consecuencia del incidente, dos empleados del gobierno federal y un civil sufrieron lesiones menores. Ninguna de las víctimas requirió atención médica por heridas de gravedad.
El edificio de 26 Federal Plaza es uno de los principales centros federales relacionados con inmigración en Nueva York. En sus instalaciones funcionan tribunales de inmigración, oficinas del ICE y áreas utilizadas para la detención temporal de personas sujetas a procesos migratorios. En los últimos años, organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han criticado las condiciones del centro, al que han calificado de inhumano.
Las autoridades consideran que el ataque estuvo motivado por razones políticas relacionadas con la inmigración. Aunque hasta el momento no se ha informado que Arrabaca perteneciera a algún grupo extremista u organización específica, los investigadores continúan revisando sus antecedentes, comunicaciones y posibles publicaciones para determinar si actuó completamente solo o si existía algún tipo de planificación con otras personas.
Tras su detención, Arrabaca fue interrogado por agentes federales y enfrenta cargos por el uso de un artefacto explosivo y otros delitos relacionados con el ataque. Las autoridades federales indicaron que la investigación continúa abierta y no descartan presentar cargos adicionales conforme avancen las diligencias.