Habitantes del municipio de Tultitlán, en el Estado de México, realizaron una protesta simbólica para manifestar su rechazo al nombre oficial de la colonia “La Cuarta Transformación” y a la nomenclatura de sus calles, decisión que fue impulsada por la administración municipal anterior y que desde su anuncio ha generado inconformidad entre los vecinos de la zona conocida históricamente como Paraje Fimesa.
Durante la manifestación, los habitantes organizaron un acto simbólico en uno de los accesos principales de la comunidad, donde realizaron un corte de listón y colocaron una lona con la leyenda “Bienvenidos a la colonia Transformación de Cuarta”. La acción formó parte de una protesta en la que los habitantes decidieron renombrar de manera satírica diversas calles como forma de crítica hacia el cambio impuesto por el gobierno municipal.
Entre los nombres colocados en carteles y calcomanías aparecieron denominaciones como “Huachicol Fiscal”, “Desfalco Segalmex”, “Narcoestado”, “Cártel La Barredora” y “Desaparecidos del Bienestar”, alusiones a polémicas políticas y problemas de seguridad o corrupción que, según los manifestantes, reflejan su inconformidad con la narrativa oficial detrás del nombre de la colonia.
El conflicto tiene antecedentes que se remontan a finales de 2024, cuando el ayuntamiento de Tultitlán aprobó la creación de la colonia “La Cuarta Transformación”, resultado de la fusión de las zonas conocidas como Fimesa II, Fimesa III y El Paraje. La decisión fue impulsada por la entonces alcaldesa Elena García Martínez, vinculada al partido Morena, y posteriormente implementada por la administración municipal que la sucedió.
Como parte de esa decisión administrativa también se modificaron los nombres de alrededor de 47 calles, que pasaron de tener denominaciones tradicionales, muchas de ellas relacionadas con árboles o referencias locales, a llevar nombres de programas sociales, consignas y proyectos asociados al gobierno federal encabezado entre 2018 y 2024 por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Entre los nuevos nombres figuraban expresiones como “Becas Benito Juárez”, “Internet para Todos”, “Abrazos, no balazos”, “Tren Maya” o “Jóvenes Construyendo el Futuro”.
Desde el anuncio de la medida, los habitantes denunciaron que el cambio fue realizado sin consulta previa ni consenso con la comunidad. Además de considerarlo una imposición política, los vecinos señalaron que la modificación de la nomenclatura provocó complicaciones administrativas, ya que implicaba actualizar documentos oficiales, direcciones domiciliarias, identificaciones, servicios y registros legales vinculados a sus viviendas.
Las protestas no son nuevas. Desde 2025, habitantes de las colonias Fimesa y El Paraje han organizado diversas manifestaciones para exigir que se revierta la decisión o que al menos se realice una consulta pública para determinar el nombre definitivo de la colonia. En algunos casos incluso retiraron los letreros instalados por el ayuntamiento y protagonizaron bloqueos carreteros y protestas en oficinas gubernamentales para exigir diálogo con las autoridades.
El conflicto también ha llegado al ámbito judicial. Vecinos promovieron un juicio de amparo que derivó en una suspensión provisional para frenar los cambios administrativos relacionados con el nuevo nombre de la colonia y las calles, mientras se resuelve el fondo del caso. Esta medida judicial detuvo temporalmente la modificación de la nomenclatura hasta que exista una resolución definitiva.
Más allá del debate político, los habitantes sostienen que su inconformidad también está relacionada con problemas estructurales que enfrentan desde hace años en la zona, como la falta de pavimentación, drenaje, agua potable y servicios básicos. La comunidad se encuentra en una zona de asentamientos irregulares en las faldas de la Sierra de Guadalupe, donde las calles presentan pendientes pronunciadas y condiciones precarias de infraestructura.
Los manifestantes han señalado que, mientras se impulsó el cambio de nombre de la colonia y de sus calles, muchas de las necesidades básicas de la población siguen sin resolverse. Por ello, aseguran que su protesta busca llamar la atención sobre la falta de respuesta institucional a problemas de vivienda, regularización de predios, demoliciones de viviendas, presencia policial en la zona y denuncias que, afirman, no han sido atendidas por las autoridades.