Después de alcanzar un acuerdo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) el pasado 20 de junio, la Secretaría de Educación Pública (SEP) presumió los avances en los planteles educativos en Oaxaca, uno de los estados que más afectaciones ha tenido debido al paro nacional de la CNTE.
La SEP registró un avance del 97% de la meta prevista para el ejercicio fiscal de 2026 del programa La Escuela es Nuestra (LEEN) en Oaxaca. Con el programa se dispersaron directamente recursos a cuatro mil 978 planteles educativos con una inversión de mil 285 millones de pesos, lo cual benefició a 301 mil 644 estudiantes de nivel básico y medio superior.
Las autoridades federales proyectaron una nueva etapa de dispersión para 134 escuelas de nivel básico de la entidad, con las que se contempló una inversión cercana a 33 millones de pesos. Además, estimaron cerrar el año con un total de cinco mil 112 escuelas transformadas y más de 310 mil estudiantes beneficiados en Oaxaca.
Estas inversiones dieron continuidad al esquema de subsidios que se inició en 2025, en el que fueron beneficiados ocho mil 91 planteles y se matriculó a 644 mil 31 estudiantes a través de una inversión sin precedentes de 2 mil 304 millones de pesos. Del total, siete mil 613 escuelas de nivel básico recibieron apoyos por mil 977 millones de pesos, mientras que 478 planteles se beneficiaron con una inversión de 327 millones de pesos.
El programa fue impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum y la SEP resaltó que LEEN opera bajo la estricta medida de entregar los recursos financieros de manera directa a las comunidades educativas, por lo que se eliminaron intermediarios y se dignificó a los planteles educativos.
De acuerdo con la dependencia federal, este programa busca reparar la deuda histórica que se tiene con el estado de Oaxaca, debido a que la entidad registra uno de los mayores índices de rezago social y educativo; de esta manera se prioriza la equidad territorial dentro de la República Mexicana.
Por su parte, la SEP refrendó su compromiso de mantener un esquema permanente de trabajo junto a padres de familia, tutores, docentes y comités locales, para asegurar que el presupuesto público destinado a dichos centros educativos impacte de forma tangible en los estudiantes y proporcione un modelo educativo centrado en “justicia social, inclusión y bienestar integral de la juventud oaxaqueña”.