Tras la polémica que desató el proyecto “Perfect Day” de la empresa Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo, Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), anunció que no se aprobará dicha construcción debido a los riesgos ecológicos que esta conllevaría para la región.
En los últimos días, el tema ha generado debate en redes sociales sobre que se debía frenar el proyecto; por lo tanto, se recabaron más de 4.5 millones de firmas en la página Change.org, que se convirtió en la petición más votada en la plataforma, para que la presidenta Claudia Sheinbaum no permitiera construir en Mahahual.
"Sabemos que la empresa está buscando desistirse del proyecto, pero nosotros como Semarnat no lo vamos a aprobar", aseguró Bárcena. El anuncio fue realizado durante la presentación del Decálogo de los compromisos por una Basura Cero. La secretaria detalló que, incluso si la empresa decide retirar la Manifestación de Impacto Ambiental por cuenta propia, la postura del gobierno federal es definitiva.
La empresa noruega Royal Caribbean planeaba inaugurar en otoño de 2027 un megaparque acuático exclusivo para cruceros que recorren el Caribe. La infraestructura proyectada incluía atracciones de gran escala como toboganes de más de 50 metros de altura, decenas de piscinas y el río lento artificial más largo del mundo, con el fin de recibir hasta 21 mil turistas diarios.
La población de Mahahual, al sur de Quintana Roo, tiene como característica ser un pueblo tranquilo y pesquero, de apenas 2,800 habitantes. Aunque la población local demanda inversión pública e infraestructura urbana, existía un fuerte rechazo a que el destino se transformara en un modelo de turismo de masas similar al de Cancún.
Diversas organizaciones ambientales, como Greenpeace México, habían advertido que la construcción del complejo provocaría daños severos e irreversibles en el ecosistema local, entre ellos: la remoción de aproximadamente 17 hectáreas de manglar costero; modificaciones y riesgos directos a cuevas, cenotes y a los flujos del acuífero de agua dulce; además del peligro de contaminación sobre los arrecifes de coral de la zona, una de las regiones ecológicas más sensibles del Caribe mexicano y cercana al atolón de Banco Chinchorro.
La decisión de la Semarnat puso fin a semanas de incertidumbre y movilización ambiental, priorizando la conservación ecológica de la costa sur de Quintana Roo sobre los planes de expansión de la industria de cruceros.