Roxana “N”, madre del niño Vicente, podría enfrentar una pena de hasta 50 años de prisión por la muerte de su hijo de 3 años en Mexicali, Baja California, aunque actualmente el delito que le imputó la Fiscalía contempla una condena menor de entre ocho y quince años de cárcel.
La Fiscalía General del Estado de Baja California confirmó que, por ahora, la mujer fue acusada por el delito de homicidio por comisión por omisión con dolo eventual, luego de que el menor permaneciera más de 12 horas dentro de una camioneta bajo temperaturas extremas que derivaron en un golpe de calor fatal.
Sin embargo, la propia fiscal estatal, María Elena Andrade Ramírez, declaró públicamente que la pena podría aumentar hasta 50 años de prisión si durante la investigación se reúnen elementos suficientes para agravar el delito.
“La pena máxima por el dolo eventual sería de ocho a quince años, pero si la Fiscalía logra reunir más evidencia que agrave el delito, la pena podría ser más grave, hasta 50 años” declaró la funcionaria estatal ante medios de comunicación el pasado 6 de mayo.
La posibilidad de que la condena aumente se relaciona con las agravantes que podrían integrarse a la carpeta de investigación. Entre ellas, el parentesco directo entre la imputada y la víctima, la condición de vulnerabilidad del menor y la presunta existencia de conocimiento previo del riesgo al que fue expuesto el niño.
La Fiscalía sostiene que no se trató de un simple descuido. De acuerdo con los datos expuestos durante la audiencia inicial, Roxana “N” regresó a su domicilio durante la noche tras acudir a una reunión social y dejó al menor dormido en su silla de seguridad dentro de la camioneta. Posteriormente ingresó a la vivienda y no volvió por él.
Las investigaciones señalan que Vicente murió entre las 9:00 y las 10:00 de la mañana por un golpe de calor severo. El Servicio Médico Forense confirmó además que el menor presentaba quemaduras de primer grado en distintas partes del cuerpo derivadas de las altas temperaturas dentro del vehículo.
Durante la audiencia, el Ministerio Público presentó pruebas para sostener que Roxana “N” permaneció despierta durante gran parte de la madrugada, consumiendo bebidas alcohólicas y utilizando redes sociales mientras el menor seguía dentro del automóvil.
La Fiscalía argumentó que la acusada tenía plena conciencia del riesgo que implicaba dejar a un niño de tres años encerrado dentro de un vehículo en Mexicali, una ciudad donde las temperaturas superaron los 40 grados centígrados durante esos días. Por ello, el caso fue judicializado bajo la figura de dolo eventual, la cual implica que una persona prevé la posibilidad de causar la muerte y aun así continúa con su conducta.
Además, medios nacionales reportaron que la Fiscalía analiza mensajes y antecedentes de conflicto entre Roxana “N” y el padre del menor, los cuales podrían convertirse en elementos clave para determinar si existió una conducta más grave que una simple negligencia.
Un juez de control dictó prisión preventiva contra la mujer mientras continúa el proceso penal. La audiencia para determinar si será vinculada a proceso fue programada para el 9 de mayo, luego de que la defensa solicitara la duplicidad del término constitucional.