El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se encontraría en conversaciones con autoridades de Estados Unidos para negociar su posible entrega, después de que fue acusado por el Departamento de Justicia debido a sus presuntos vínculos con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. Esta información fue difundida por el periodista Jesús Lemus Barajas, quien aseguró que Rocha Moya envió a su defensa a dialogar con la fiscalía estadounidense.
Lemus afirmó que desde el sábado 18 de julio, uno de los abogados de Rocha Moya abrió la posibilidad de negociar con Estados Unidos, pues busca sentarse a dialogar con las autoridades judiciales del país. “Se va a entregar sin duda alguna”, reiteró el periodista.
De acuerdo con la información difundida, el contacto con el país se realizó directamente a través de la Fiscalía de Estados Unidos, para analizar si existe la posibilidad de reunirse y determinar si Rocha Moya podría fungir como informante en el caso que involucra a otros ocho funcionarios morenistas de Sinaloa.
Tras las acusaciones del Departamento de Justicia en contra de Rocha Moya, este solicitó licencia para separarse de su cargo el pasado 2 de mayo; sin embargo, Lemus detalló que actualmente el funcionario tiene la intención de regresar a la gubernatura de Sinaloa.
Desde que se separó de su cargo se han difundido diversas versiones sobre su paradero, algunas aseguraban que ya había huido del país. Lemus indicó que “está preso en su propia casa, rodeado por elementos del gobierno federal. Y entonces él pide más movilidad, ya le estaba pidiendo a la presidenta regresar a su cargo, pero la presidenta le ha dicho que con calma”.
Debido a las pocas posibilidades de movilidad que enfrenta, esto habría causado que Rocha Moya buscara negociar con las autoridades de Estados Unidos. “Es por eso que se dio el movimiento de buscar la conexión con el gobierno norteamericano”, reiteró el comunicador.
El periodista descartó que las conversaciones entre la defensa de Rocha Moya y las autoridades estadounidenses sean una simple consideración, sino que se trata de una posible “decisión completada” para convertirse en testigo protegido del gobierno de Donald Trump.
Jesús Lemus señaló que “ya no es una consideración, porque desde el momento en que manda a un abogado a ser intermediario con el gobierno norteamericano, con la fiscalía del gobierno de Estados Unidos, pues yo creo que ya la consideración está bien definida. Ya lo está buscando”.
Si Rocha Moya llegara a entregarse o a participar en el caso en calidad de testigo, deberá brindar información acerca de otras personas involucradas en la presunta red de políticos ligados al grupo criminal encabezado por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.
De la lista de funcionarios públicos acusados por el Departamento de Justicia, Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, se entregó a las autoridades de Estados Unidos el pasado 11 de mayo, tras salir de México por la frontera de Sonora. Actualmente se encuentra recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Lemus determinó que esta entrega voluntaria pudo haber sido un elemento para que Rocha Moya buscara acelerar su acercamiento con las autoridades estadounidenses. “Yo creo que ya midió bien sus posibilidades y sabe que es insostenible su posición actual. No puede aguantar toda la vida esa posición”, explicó el comunicador.