La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, planteó el pasado 3 de febrero la posibilidad de establecer un acuerdo con los medios de comunicación para reducir la difusión de la llamada nota roja, al considerar que este tipo de cobertura influye de manera directa en la percepción de inseguridad de la población capitalina, aun cuando las cifras oficiales muestran una disminución en varios delitos.
Durante una conferencia de prensa, Brugada señaló que, aunque los delitos de alto impacto han ido a la baja en la Ciudad de México, la percepción ciudadana no ha mejorado al mismo ritmo. En ese contexto, afirmó que “sería muy bueno un gran acuerdo con todos los medios de comunicación para que le bajáramos a la nota roja” al considerar que este tipo de contenidos, aunque generan audiencia, también incrementan el miedo social.
La jefa de Gobierno explicó que su preocupación se basa en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), particularmente de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, donde se indica que alrededor del 62 por ciento de las personas en la capital se informa sobre temas de seguridad a través de la televisión. De acuerdo con Brugada, este dato demuestra la influencia que tienen los medios en la construcción de la percepción de inseguridad. Añadió que “entre todos debemos contribuir a que baje ese índice”, en referencia a la percepción negativa que persiste entre la población.
Brugada ha señalado que, según datos oficiales, a inicios de 2026 se pudo afirmar que el año 2025 fue el año con menos delitos de alto impacto en la Ciudad de México desde 2012. También ha destacado la reducción en el número de feminicidios, al señalar que pasaron de 68 casos en 2024 a 44 en 2025, lo que representa una disminución de 35.3 por ciento, y subrayó que 42 de esos casos ya fueron judicializados.
Sin embargo, los datos más recientes del INEGI no confirman de manera contundente una mejora sostenida en la percepción de seguridad. De acuerdo con la ENSU correspondiente al cuarto trimestre de 2025, el 63.8 por ciento de la población de 18 años y más a nivel nacional consideró que vivir en su ciudad era inseguro, porcentaje que no mostró una disminución significativa respecto al trimestre anterior. Aunque en algunos periodos se han registrado variaciones a la baja, la percepción de inseguridad continúa siendo alta y persistente, especialmente entre las mujeres.
Los datos del INEGI tampoco establecen una relación directa entre el consumo de nota roja y el aumento o disminución de la percepción de inseguridad, aunque sí confirman que los medios de comunicación, en especial la televisión, son una de las principales fuentes de información sobre seguridad para la ciudadanía. Especialistas han señalado que la percepción está influida por múltiples factores, entre ellos experiencias personales, contexto social, confianza en las autoridades y cobertura mediática, pero no depende exclusivamente de uno solo.
La propuesta de Clara Brugada ha generado debate público, ya que diversos sectores han advertido que un llamado a reducir la cobertura de hechos violentos podría interpretarse como una forma de presión hacia los medios o un riesgo para la libertad de expresión. Otros actores han señalado que el reto principal no solo es modificar la narrativa mediática, sino lograr que la reducción de delitos se traduzca de manera clara y sostenida en una mejora real en la percepción de seguridad de la población.
En este contexto, la discusión se centra en la brecha existente entre las cifras oficiales que reportan una disminución en ciertos delitos y una percepción ciudadana que, de acuerdo con las encuestas del INEGI, sigue siendo mayoritariamente negativa, lo que plantea un desafío tanto para las políticas públicas de seguridad como para la relación entre el gobierno y los medios de comunicación.