La periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez es una comunicadora originaria del sur de Veracruz que en los últimos meses se convirtió en una de las voces informativas con mayor presencia en el municipio de Nanchital gracias a la creación de su medio digital Pulso Informativo del Sureste, también conocido entre la población como Pulso Nanchiteco. Su trabajo se enfoca en la cobertura de problemas comunitarios, denuncias ciudadanas, hechos de inseguridad y transmisiones en vivo sobre acontecimientos de interés público en la región.
Guzmán Ramírez regresó a Veracruz después de varios años fuera del estado. Su salida ocurrió tras un episodio de violencia que marcó su vida personal y que cambió por completo su entorno familiar. El 11 de marzo de 2017, su esposo, Carlos Fernández Escalante, conocido en Nanchital como “El Loco”, fue asesinado a balazos en la colonia Brunet, a pocos metros de donde ella se encontraba. El crimen fue ampliamente difundido por medios locales y, después de ese hecho, Roxana decidió abandonar temporalmente Veracruz por razones de seguridad.
A principios de 2026 volvió al sur del estado con la intención de retomar su vida pública y desarrollar un proyecto periodístico propio. Así nació Pulso Informativo del Sureste, una plataforma digital que rápidamente ganó presencia en redes sociales y logró reunir miles de seguidores en pocos meses. Su contenido se caracteriza por las transmisiones en vivo desde calles, colonias y puntos conflictivos de Nanchital, donde documenta fallas en servicios públicos, problemas vecinales, accidentes y temas relacionados con seguridad.
Roxana Guzmán construyó una imagen cercana con la población. Habitantes de Nanchital comenzaron a identificarla como una periodista que daba espacio a denuncias ciudadanas y que mantenía contacto constante con la comunidad a través de redes sociales. Parte del crecimiento de su medio se debió precisamente a esa cobertura inmediata y directa de hechos cotidianos que pocas veces tenían presencia en medios tradicionales.
La mañana del 2 de junio de 2026, Roxana Guzmán fue privada de la libertad por un grupo de hombres armados que ingresó por la fuerza a su domicilio en Nanchital. El ataque quedó parcialmente grabado por la propia periodista mientras intentaba registrar lo que ocurría dentro de la vivienda. Las imágenes comenzaron a circular horas después en redes sociales y generaron preocupación entre periodistas, habitantes de la región y organizaciones defensoras de la libertad de expresión.
Tras el secuestro, la Fiscalía General del Estado de Veracruz abrió una carpeta de investigación y desplegó un operativo de búsqueda junto con corporaciones estatales y federales. Hasta el momento no existe información oficial sobre su paradero ni sobre la identidad de los responsables.
El caso de Roxana Guzmán volvió a poner atención sobre la situación de riesgo que enfrentan periodistas en Veracruz, uno de los estados con más antecedentes de agresiones contra comunicadores en México. Organizaciones como Artículo 19 exigieron a las autoridades investigar el caso considerando como línea principal su labor periodística y garantizar acciones inmediatas para localizarla con vida.