Los palcohabientes del Estadio Ciudad de México enfrentan un proceso legal contra el Grupo Ollamani y la FIFA, debido a que se intentaron imponer restricciones de uso de los palcos y plateas, nuevas tarifas de hospitalidad y prohibiciones de alimentos durante la celebración de la Copa Mundial 2026. La Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas (AMTPP) aseguró que, si no se respetan sus derechos, se solicitará el apoyo de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación para boicotear el evento deportivo.
Roberto Ruano, vicepresidente de la AMTPP, advirtió que existe una falta de interés por parte del Grupo Ollamani para acatar las medidas que dictó una jueza federal sobre este caso a su favor. Las medidas cautelares indican que los dueños de los palcos y plateas tienen garantizado el derecho a ocupar sus espacios sin ningún costo, así como a lugares de estacionamiento, la venta y transferencia de boletos y el acceso de alimentos durante los partidos de la Copa.
Ruano hizo un llamado a Emilio Azcárraga para tener una mesa de diálogo a solo tres días de que inicie el Mundial 2026, pues, de lo contrario, afirmó que los maestros de la CNTE, los transportistas y otros grupos están listos para apoyarlos.
Además, lamentó que Azcárraga no respete sus derechos como palcohabientes, pues esa acción no corresponde al legado que dejó su padre. Aseguró que “no tiene la palabra de hombre que tuvo su padre... está traicionando el legado de su padre”.
Este conflicto entre propietarios de palcos y plateas del antes Estadio Azteca ya ha presentado pérdidas millonarias, pues un fallo judicial obligó a que se respetaran los derechos de los palcohabientes. Con el fin de garantizar el acceso de este grupo, Emilio Azcárraga acordó pagar a la FIFA más de 62 millones de dólares para cumplir con los compromisos asumidos con este organismo internacional.
Por otro lado, la AMTPP aseguró que el pasado 2 de junio recibieron los boletos electrónicos para el juego inaugural; sin embargo, fueron otorgados con candados, pues se les impidió la comercialización de dichas entradas, contrario al fallo judicial. Además, no se respetaron los espacios asignados de estacionamiento (ya que estarán bloqueados durante todos los partidos) y no se permitirá el ingreso de alimentos y bebidas.