La muerte de Vicente, un niño de tres años que falleció por un golpe de calor tras permanecer más de 12 horas dentro de una camioneta en Mexicali, Baja California, continúa generando indignación social luego de que durante la audiencia inicial contra su madre, Roxana “N”, se revelaran nuevos elementos que apuntan a una posible conducta deliberada y a un contexto de violencia vicaria.
La audiencia, realizada el pasado 6 de mayo en el Centro de Justicia Penal de Mexicali, se prolongó durante más de ocho horas. Ahí, el Ministerio Público presentó datos de prueba que llevaron a un juez a imponer prisión preventiva a la mujer, imputada por homicidio por comisión por omisión con dolo eventual, una figura jurídica que implica que la persona era consciente del riesgo mortal de sus actos y aun así decidió continuar con ellos.
De acuerdo con la Fiscalía de Baja California, la investigación sostiene que Roxana “N” llegó a su domicilio durante la madrugada después de acudir a una reunión social y dejó al menor dentro del vehículo, sujeto a su silla de seguridad. Posteriormente ingresó a la vivienda, donde continuó consumiendo bebidas alcohólicas y mantuvo actividad constante en redes sociales hasta aproximadamente las cinco de la mañana, mientras el niño permanecía encerrado en medio de temperaturas extremas en Mexicali, una de las ciudades más calurosas del país.
El padre del menor reveló posteriormente que durante toda la audiencia la mujer mostró una actitud fría y soberbia. Aseguró que en tres ocasiones se le concedió la palabra y que nunca pidió perdón por la muerte de Vicente ni expresó intención de despedirse de él o mostrar arrepentimiento por lo ocurrido.
Además, durante la diligencia salieron a la luz conversaciones entre Roxana “N” y su expareja, con quien mantenía un proceso de divorcio desde hacía más de un año. Entre los mensajes presentados ante el juez destacan frases como “Veo en mi hijo a ti”, “tu hijo va a sufrir las consecuencias”, “me voy a desquitar y tú serás el responsable” y “si a mí y a mi hijo nos pasa algo, tú serás el responsable”.
La defensa de la parte ofendida sostiene que estos mensajes, junto con otros antecedentes expuestos durante la audiencia, podrían encuadrar el caso dentro de un posible contexto de violencia vicaria, término utilizado para describir situaciones en las que uno de los padres utiliza a los hijos para causar daño emocional a la otra persona.
La Fiscalía también presentó videos presuntamente enviados por la mujer al padre del menor, donde Vicente aparecía llorando mientras ella le decía que “su papá ya no iba a regresar”. Para la representación legal del padre, estos materiales reflejan un patrón de manipulación emocional utilizando al niño como medio de presión dentro del conflicto familiar.
Durante la audiencia también se mencionaron antecedentes de presunta negligencia en el cuidado del menor. Uno de ellos ocurrió cuando, según la versión presentada, Roxana habría amenazado con dejar solo al niño en la vivienda debido a que el padre no pudo acudir a cuidarlo. Una vecina confirmó posteriormente haber encontrado al menor sin supervisión.
Las autoridades señalaron además que ambos padres tenían antecedentes de denuncias cruzadas por violencia familiar. Ella denunció en dos ocasiones agresiones físicas, mientras que él presentó denuncias por amenazas y por una presunta agresión con arma blanca cometida por la mujer.
La fiscal estatal, María Elena Andrade, declaró públicamente que el caso no está siendo tratado como un simple descuido, sino como un posible homicidio con dolo eventual, al considerar que existían condiciones suficientes para que la imputada comprendiera el riesgo al que estaba expuesto el menor.