Después de que se dieron a conocer las acusaciones federales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) en contra de diez funcionarios mexicanos, entre los que se incluye el senador Enrique Inzunza, este anunció que no solicitará una licencia para separarse de su escaño dentro de la Cámara Alta de la República, por el contrario de otros imputados como el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y Juan de Dios Gámez Mendívil, expresidente municipal de Culiacán.
El senador abundó en que las imputaciones presuntamente se deben a posicionarse en contra de la presencia de agentes de la CIA en territorio nacional.
El pasado 29 de abril, el DOJ hizo de conocimiento público las acusaciones que vincularon a los diez funcionarios con una “conspiración corrupta y violenta de narcotráfico” relacionada con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. En las acusaciones se explicó que dichas autoridades estatales abusaron de su poder y ayudaron a que la organización criminal lograra importar fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina de México a Estados Unidos.
Tras días en silencio, después de rechazar categóricamente las imputaciones en su contra, Inzunza reapareció en sus redes sociales para dejar en claro que bajo ningún motivo dejará su cargo en el Senado de la República. El senador morenista dijo que las y los sinaloenses le confiaron la responsabilidad de representarlos en la Cámara Alta del país, por lo que asumirá esa encomienda con los principios que hasta ahora han regido su conducta en el ejercicio de distintos cargos públicos en los que se ha desempeñado.
En su mensaje explicó que ha dedicado su vida al servicio público, en el que ha actuado “con dignidad, integridad y compromiso indeclinable con la Constitución mexicana y la Ley”. Mencionó que cuenta con una carrera de 25 años en el Poder Judicial de Sinaloa, en el que se desempeñó como magistrado presidente durante 11 años.
El senador de la República volvió a posicionarse en contra de lo dicho por el DOJ; reiteró que se trata de imputaciones falsas y dolosas, que se hicieron públicas solo un día después de que habló en la Cámara Alta sobre el caso de los agentes de la CIA que fallecieron en Chihuahua y por los cuales el gobierno encabezado por Maru Campos ha sido señalado por incumplir con el principio de soberanía nacional, tras permitir que fuerzas extranjeras operaran en territorio mexicano.
Inzunza aseguró que refutará todas las acusaciones en su contra desde el “recto ejercicio” de su cargo como senador de la República. Mencionó que, en caso de ser necesario, acudirá a cualquier citación o llamamiento que las autoridades competentes del país formulen para la resolución del caso.
Por el contrario del senador de la República, Rubén Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa, solicitó una licencia para separarse de su cargo el pasado 1 de mayo. Rocha Moya también aseguró que las imputaciones en su contra son “falsas y dolosas” y afirmó que su trayectoria en el servicio público lo respalda.
El exgobernador dijo que pedía la licencia “desde mi profunda convicción republicana y con la finalidad de facilitar la actuación de las autoridades mexicanas”.
Así como Rocha Moya, Juan de Dios Gámez Mendívil también se separó de su cargo temporalmente, después de asegurar que lo declarado por el DOJ no tiene fundamentos. Reiteró que desde Culiacán seguirá trabajando para “atender a la gente y cumplir todos los días”.
Tras la solicitud de los funcionarios morenistas, se designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina de Sinaloa y a Ana Miriam Ramos Villarreal como presidenta municipal provisional de Culiacán.