Lo que parecía un pasajero vulnerable en silla de ruedas terminó convirtiéndose en un presunto narcotraficante detenido con casi nueve kilos de cocaína ocultos dentro de la estructura metálica de su propia silla. El caso, ocurrido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, desató sorpresa por el nivel de sofisticación utilizado para intentar burlar los controles de seguridad.
El hombre, originario de Guatemala, llegó al AICM en un vuelo procedente de Centroamérica y tenía como destino final la ciudad de Guadalajara. Según reportes oficiales, fingía tener una discapacidad para pasar desapercibido entre los pasajeros y reducir sospechas durante las inspecciones aeroportuarias.
Sin embargo, durante un operativo de rutina realizado por elementos de la Secretaría de Marina, un binomio canino detectó algo extraño. El perro entrenado marcó insistentemente la silla de ruedas, lo que provocó una revisión más detallada por parte de las autoridades.
Al inspeccionar la estructura con equipo de rayos X, los agentes descubrieron varios compartimentos ocultos donde estaban escondidos ocho paquetes con aproximadamente 8.8 kilos de presunta cocaína. El cargamento tendría un valor cercano a 1.9 millones de pesos y equivaldría a miles de dosis listas para su distribución.
Tras el hallazgo, el sujeto fue detenido de inmediato y puesto a disposición del Ministerio Público Federal. Hasta el momento, las autoridades no han revelado su identidad ni si realmente padecía alguna discapacidad parcial o si todo formaba parte del montaje para mover la droga sin levantar sospechas.
Tampoco se ha confirmado si Guadalajara era el destino final del narcótico o solo un punto intermedio dentro de una red de tráfico más amplia. Las investigaciones continúan para determinar si el detenido operaba solo o bajo órdenes de algún grupo criminal.
El caso se volvió viral rápidamente en redes sociales, donde cientos de usuarios compararon el método con escenas de películas de crimen y narcotráfico. Otros señalaron la gravedad de utilizar una condición médica como fachada para actividades ilegales.
Mientras tanto, las autoridades federales aseguraron que continuarán reforzando los operativos en el AICM ante el incremento de intentos de tráfico de drogas mediante métodos cada vez más elaborados y difíciles de detectar.