El cohete New Glenn de la empresa aeroespacial estadounidense Blue Origin sufrió una explosión durante una prueba de encendido estático en tierra realizada la noche del 28 de mayo en la plataforma de lanzamiento LC-36 de la Cape Canaveral Space Force Station, en Cabo Cañaveral, Florida. El incidente ocurrió mientras el vehículo realizaba una prueba previa a futuras misiones orbitales y fue captado en video desde distintos puntos cercanos a la base espacial. Las imágenes muestran una gran bola de fuego envolviendo por completo al cohete y una columna de humo elevándose sobre la zona de lanzamiento.
La compañía confirmó oficialmente que el vehículo experimentó una “anomalía” durante la prueba de encendido. Poco después del incidente, el fundador de Blue Origin, Jeff Bezos, publicó un mensaje en la red social X donde aseguró que todo el personal fue localizado y se encontraba a salvo. También señaló que todavía era demasiado pronto para determinar la causa exacta del accidente, aunque afirmó que ya había comenzado una investigación técnica para esclarecer lo ocurrido.
La explosión ocurrió aproximadamente a las 9 de la noche, hora local de Florida, durante un “hot fire test”, una prueba en la que los motores del cohete son encendidos mientras el vehículo permanece asegurado a la plataforma. Este tipo de ensayos se utilizan para verificar el funcionamiento de los sistemas antes de un lanzamiento real. Según reportes de medios estadounidenses especializados en el sector espacial, el fuego consumió gran parte de la primera etapa del cohete y también provocó daños visibles en la estructura superior y en la infraestructura de lanzamiento.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, conocida como FAA, confirmó que estaba al tanto del incidente y precisó que la prueba no formaba parte de una actividad licenciada de lanzamiento orbital, por lo que no hubo afectaciones al tráfico aéreo. La agencia indicó que Blue Origin será la encargada de proporcionar más información conforme avance la investigación técnica.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, también reaccionó públicamente al accidente y declaró que el desarrollo de vehículos espaciales pesados es extremadamente complejo. Añadió que la NASA colaborará con Blue Origin y otras autoridades para analizar el impacto del incidente sobre futuras misiones espaciales relacionadas con el programa lunar estadounidense.
El New Glenn es el cohete orbital más grande desarrollado hasta ahora por Blue Origin. El vehículo mide cerca de 98 metros de altura y fue diseñado como un sistema parcialmente reutilizable para transportar satélites, carga comercial y futuras misiones lunares. El proyecto fue anunciado oficialmente en 2016 y recibe su nombre en honor al astronauta estadounidense John Glenn, primer estadounidense en orbitar la Tierra.
Antes de esta explosión, el programa New Glenn ya había enfrentado dificultades recientes. En abril de 2026, durante la misión BlueBird 7, el cohete registró problemas para colocar una carga en la órbita prevista, situación que provocó investigaciones adicionales sobre el desempeño del sistema. A pesar de ello, Blue Origin mantenía planes de utilizar el vehículo para futuras misiones comerciales, lanzamientos de satélites de Amazon y proyectos vinculados al programa Artemis de la NASA.