La denuncia de un usuario en la red social X, identificado como @javieraljaos7, se ha vuelto viral en las últimas horas al exhibir la contaminación del agua en colonias de Tlajomulco de Zúñiga, una situación que ha reavivado la preocupación ciudadana sobre la calidad del suministro y el manejo de aguas residuales en la zona metropolitana de Guadalajara.
En el video difundido por el usuario, se observa agua de aspecto turbio, con coloración oscura y partículas visibles, que según su testimonio corresponde a la colonia Real del Sol. La publicación generó una rápida reacción en redes sociales, donde otros habitantes aseguraron que el problema no es aislado, sino que también se presenta en zonas como Santa María del Pueblito, La Estancia y Ciudad Granja, donde además del aspecto sucio, el agua presenta olores fétidos similares a materia en descomposición.
Los señalamientos ciudadanos apuntan directamente al Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado, al que acusan de no atender la problemática, así como a las autoridades municipales de Tlajomulco. Hasta ahora, la preocupación principal radica en la posible relación entre la calidad del agua potable y la contaminación de cuerpos hídricos cercanos, particularmente el Arroyo Seco.
Este caso ocurre en medio de una polémica previa entre los municipios de San Pedro Tlaquepaque y Tlajomulco de Zúñiga por la contaminación del Arroyo Seco, donde autoridades han reconocido la existencia de descargas de aguas residuales en el cauce. Informes oficiales y recorridos de inspección han documentado al menos cuatro puntos activos de vertido en esta zona, lo que ha generado tensiones entre ambos gobiernos sobre la responsabilidad en el origen y control de la contaminación.
El propio gobierno de Tlajomulco ha admitido la existencia de un punto crítico dentro de su jurisdicción, lo que confirma que el problema no es únicamente percepción ciudadana, sino que tiene un sustento institucional. Sin embargo, la falta de solución inmediata y la continuidad de las descargas han alimentado la inconformidad social, ahora amplificada por la denuncia viral.
Especialistas en salud pública advierten que el consumo o contacto con agua contaminada puede derivar en enfermedades gastrointestinales, infecciones en la piel, padecimientos parasitarios e incluso riesgos más graves si existen metales pesados o agentes químicos en el líquido. La exposición prolongada a agua con residuos orgánicos también puede favorecer la proliferación de bacterias y virus, incrementando el riesgo sanitario en las comunidades afectadas.
Habitantes de la zona han expresado su temor ante posibles consecuencias a mediano plazo, señalando que la contaminación podría traducirse en un aumento de enfermedades en la población si no se atiende de forma urgente. Mientras tanto, la denuncia en redes sociales continúa acumulando reacciones y presión pública, colocando nuevamente en el centro del debate la gestión del agua y la coordinación entre municipios para atender la crisis ambiental en la región.