Ciudad de México.- Las enfermedades del corazón continúan siendo la principal causa de muerte entre los mexicanos, seguidas por la diabetes mellitus y los tumores malignos, de acuerdo con las más recientes Estadísticas de Defunciones Registradas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los datos reflejan que las enfermedades crónicas no transmisibles siguen representando uno de los mayores retos para el sistema de salud del país.
El informe señala que, entre enero y septiembre de 2025, se registraron 574 mil 929 defunciones en México. De ese total, 555 mil 269 ocurrieron durante ese mismo año, mientras que el resto correspondió a fallecimientos ocurridos en años anteriores pero registrados oficialmente en ese periodo.
Las cifras muestran que las enfermedades del corazón encabezaron la lista de causas de muerte con más de 135 mil casos, consolidándose como el principal problema de salud pública en el país. En segundo lugar se ubicó la diabetes mellitus y en tercero los tumores malignos o cáncer.
Dentro de las 10 principales causas de defunción también aparecen la influenza y neumonía, las enfermedades del hígado, los accidentes, las enfermedades cerebrovasculares, las agresiones u homicidios, las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas y la insuficiencia renal.
El análisis por sexo revela diferencias importantes. Aunque las enfermedades cardíacas, la diabetes y los tumores malignos ocupan los primeros lugares tanto en hombres como en mujeres, en el caso de los varones destacan además los accidentes y los homicidios como causas relevantes de fallecimiento.
Asimismo, el INEGI identificó que las enfermedades del corazón afectan principalmente a las personas de 65 años y más. En contraste, los homicidios se posicionaron como la principal causa de muerte entre hombres jóvenes de 25 a 44 años, evidenciando el impacto que la violencia sigue teniendo en determinados grupos de edad
Especialistas señalan que gran parte de las enfermedades que encabezan la mortalidad en México están relacionadas con factores de riesgo como el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo, una alimentación poco saludable, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol. Por ello, insisten en fortalecer las estrategias de prevención, detección oportuna y promoción de hábitos saludables.
Los datos del INEGI confirman que, pese a los avances médicos y tecnológicos, las enfermedades crónicas continúan cobrando miles de vidas cada año, lo que plantea la necesidad de reforzar las políticas públicas enfocadas en la prevención y el cuidado de la salud de la población mexicana.