En los últimos días, Emma Coronel, exesposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, se ha convertido en centro de atención debido a su debut como streamer en la plataforma Kick, tras su primera transmisión en vivo junto a los creadores de contenido Víctor Ordóñez, mejor conocido como “Lonche de huevito”, y Guillermo Peña, “Willito”. Sin embargo, Coronel ha transformado esta nueva etapa de su vida en una fuente de ingresos.
Actualmente, mantiene activa su cuenta de TikTok, en la que recibe regalos virtuales que pueden convertirse en dinero. Además de la monetización de su contenido, habilitó la función de suscripción a su canal, en el que cobra 52 dólares mensuales por acceso a contenido exclusivo.
Con alrededor de 28 suscriptores, esto representaría una ganancia de hasta mil 456 dólares mensuales, equivalentes a 24 mil 700 pesos, únicamente por las suscripciones a su canal de TikTok. A ello se suman los regalos que recibe durante sus transmisiones en vivo, iniciadas en esta plataforma desde julio.
Coronel también comenzó a participar en las denominadas “batallas”, que consisten en que dos creadores de contenido compiten por ver quién obtiene el mayor número de apoyos virtuales de sus espectadores en transmisiones en vivo.
De acuerdo con la plataforma, esos regalos pueden representar el equivalente a cientos de dólares, dependiendo del país y del mecanismo de compra de monedas utilizado por el usuario que los envía. Sin embargo, el monto total que recibe Emma Coronel por su contenido en redes sociales no es público.
Este tema ha generado debate debido a los antecedentes judiciales de Coronel, quien cumplió una condena en Estados Unidos por cargos relacionados con conspiración para el tráfico de drogas y lavado de dinero. Recuperó su libertad en 2023, aunque permanece bajo supervisión judicial hasta 2027.
Salvador Mejía, abogado especializado en lavado de dinero, señaló que en México faltan regulaciones respecto a la supervisión de las donaciones que reciben los influencers y creadores de contenido en sus redes sociales.
“Tenemos un vacío y prueba de ello es que es un hecho sabido que influencers están siendo fondeados por delincuencia organizada por dos razones. La primera es lavar dinero, efectivamente, porque no hay ninguna regulación en México que esté monitoreando esto; y lo segundo es generar un producto de publicidad”, explicó el abogado.