Por la mañana se dio a conocer el traslado al penal de Barrientos, en Tlalnepantla, Estado de México, de Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, señalados como presuntos responsables del multihomicidio de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, y su familia. Hasta el momento no existe una versión oficial sobre el móvil del crimen; sin embargo, líneas de investigación apuntan a que fue por el robo de dinero en efectivo y activos digitales.
Fuentes citadas en diversos reportes señalaron que la principal hipótesis apunta a que Diego “N”, identificado como socio del músico, acudió a su domicilio porque presuntamente sabía que Meléndez contaba con dinero en efectivo y recursos digitales. El sujeto habría aprovechado su relación de confianza con el tecladista para ingresar al inmueble.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, el crimen ocurrió el martes 2 de septiembre en un departamento tipo penthouse ubicado en las torres residenciales de Gran Virue, en Bosque Esmeralda, municipio de Atizapán de Zaragoza. Entre las 17:30 y las 19:40 horas, Diego Sebastián “N” habría llegado a las torres residenciales, donde fue captado por cámaras de seguridad mientras se dirigía al departamento de Meléndez.
Los reportes señalaron que, al llegar al domicilio, no había señales de que las puertas hubieran sido forzadas, por lo que se presume que el atacante ingresó con autorización de las víctimas.
La agresión dejó cuatro víctimas: Jonathan Meléndez; su esposa, Ana Paula, quien estaba embarazada; su hija de tres años; y la joven trabajadora del hogar de 21 años. En el departamento también se encontraba un menor de seis años, quien fue el único sobreviviente tras esconderse durante el ataque.
Otra de las líneas de investigación apunta a una disputa económica entre los socios, relacionada con 300 mil pesos. Además, se reportó que Meléndez habría advertido a un amigo sobre la reunión con su socio y que, si no tenía noticias suyas en las siguientes horas, acudiera a las autoridades.
No obstante, hasta el momento la Fiscalía General de Justicia del Estado de México no ha confirmado ninguna de las versiones especuladas sobre el móvil del crimen ni ha dado a conocer la causa oficial. Tras el traslado al penal de Barrientos, se espera que en las próximas horas se dé lectura a la imputación formulada por la fiscalía y se esclarezca el verdadero móvil de la agresión.