La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) rectificó la información que había difundido sobre una muestra de lechuga iceberg de Taylor Farms y confirmó que el resultado positivo para Cyclospora fue un falso positivo, un giro que cambia el rumbo de una de las investigaciones alimentarias más importantes del año en el país.
De acuerdo con la agencia, especialistas de sus laboratorios revisaron nuevamente la muestra debido a la complejidad que implica detectar este parásito y concluyeron que el resultado inicial no correspondía a una verdadera amplificación del material genético, por lo que debía ser considerado un falso positivo. La FDA informó que, hasta el 19 de julio, no existe ningún resultado positivo confirmado en las pruebas realizadas a productos para detectar Cyclospora.
La aclaración llega apenas unos días después de que Taylor Farms anunciara el retiro voluntario de toda la lechuga iceberg procedente del centro de México que distribuía en Estados Unidos. La empresa tomó la decisión como medida preventiva tras ser señalada como el proveedor relacionado con un brote multiestatal de ciclosporiasis que continúa bajo investigación por parte de las autoridades sanitarias.
Pese al cambio en los resultados de laboratorio, la FDA mantiene vigente la investigación epidemiológica. Las autoridades explicaron que el falso positivo no modifica el hecho de que el rastreo de la cadena de suministro continúa apuntando a la lechuga iceberg distribuida por Taylor Farms de México como un posible vínculo entre los casos registrados, por lo que el retiro de los productos permanece en vigor mientras concluyen las indagatorias.
La investigación está relacionada con un brote de ciclosporiasis asociado al consumo de lechuga iceberg rallada servida en restaurantes Taco Bell de Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental.
La ciclosporiasis es una enfermedad causada por el parásito Cyclospora cayetanensis. Entre sus síntomas más frecuentes se encuentran diarrea persistente, dolor abdominal, pérdida del apetito, náuseas, fatiga, gases, distensión abdominal y, en algunos casos, fiebre o vómito. La FDA advierte que, si no recibe tratamiento, la infección puede provocar deshidratación y complicaciones que se prolonguen durante semanas o incluso reaparezcan después de una aparente mejoría.
Aunque la muestra que originó la alerta resultó ser un falso positivo, la FDA reiteró que la investigación sigue abierta y que continúa recolectando y analizando nuevas muestras para determinar con certeza el origen del brote, por lo que mantiene la recomendación de no consumir los productos incluidos en el retiro voluntario hasta que concluyan las investigaciones.